Evian Les Bains. El nuevo entrenador Sven-Goran Eriksson sabía que convertir a los talentos de Costa de Marfil en un equipo organizado sería su mayor desafío y el empate 2-2 con la selección de fútbol de Paraguay sólo ha fortalecido sus convicciones.

Las preocupaciones del ex técnico de Inglaterra sobre una falta de disciplina táctica se vieron justificadas cuando su equipo perdió una ventaja de dos goles en los últimos 15 minutos contra los sudamericanos en el partido de preparación para el Mundial disputado el domingo, su primero a cargo.

"Todo se trata de organización, de defender bien juntos, atacar bien juntos y estamos trabajando todos los días en eso, y es de esperar que mejore y mejore", dijo el Eriksson.

"Individualmente, tenemos muchos buenos futbolistas y depende de mí y de ellos unirlos, juntar una unidad de trabajo", señaló.

Una semana con su selección. El entrenador sueco reemplazó a Vahid Halilhodzic a fines de marzo y sólo ha tenido una semana con todo su plantel.

"En la última media hora, no jugamos tan bien como equipo como lo hicimos en el primer tiempo y si pierdes el balón en posiciones peligrosas demasiado seguido, vas a ser castigado", agregó.

"No creo que se tratara de concentración, perdimos la organización, intentamos correr y terminar individualmente y dimos a Paraguay muchas oportunidades de contraataque y debemos trabajar en eso", afirmó.

Eriksson debe eliminar a siete de sus 30 jugadores del plantel provisional para el martes y luego le queda un último partido de preparación, en el que enfrenta a Japón en Suiza este jueves, para poner sus ideas en funcionamiento.

Después de eso, su equipo enfrentará el que algunos consideran como uno de los grupos más difíciles del Mundial, ya que jugará con Portugal, Corea del Norte y Brasil.

"Por lo que he visto en el entrenamiento y durante una hora hoy, estoy muy confiado", indicó Eriksson.

"Las otras tres selecciones son todas fuertes, incluyendo a Corea del Norte, pero nosotros también tenemos un buen equipo", expresó.