Tunez. El capitán de Francia y su más prolífico goleador Thierry Henry enfrenta la alguna vez inconcebible posibilidad de ser suplente en el Mundial de fútbol con el país que ha defendido por más de una década.

Henry, de 32 años y el único jugador del equipo actual que integró la selección ganadora del Mundial de 1998, parece en camino de perder su lugar como titular en el combinado del técnico Raymond Domenech ante Nicolas Anelka y el brazalete de capitán ante el defensa Patrice Evra.

Antes de nombrar al equipo para el torneo que comienza el 11 de junio y dura un mes, Domenech calificó a Henry como a un confiable "gran jugador", aunque sin embargo dejó al futbolista en el banco al comienzo de los dos últimos amistosos de Francia contra Costa Rica y Túnez.

Henry, pese a tener un récord de 51 goles en 120 partidos y estar al borde de convertirse en el primer jugador francés en tomar parte de cuatro campeonatos del mundo, parece estar sufriendo aún las consecuencias de una serie de contratiempos.

Baja temporada en Barcelona. Dejado al margen en el Barcelona, club español en el que raramente comenzó como titular este año, Henry también se vio envuelto en la polémica por haber tocado con la mano un balón en la repesca que Francia ganó ante Irlanda en noviembre para clasificar al Mundial.

Henry, quien nunca había sido calificado como tramposo hasta ese día, acomodó un balón con la mano en la jugada previa al decisivo gol que llevó al equipo galo al Mundial, desatando una de las mayores protestas en la historia del evento.

Líder. "Soy afortunado de jugar con Titi a nivel de clubes y es verdad que los últimos meses han sido complicados para él", dijo el defensa Eric Abidal, compañero de Henry en el Barca, a periodistas en el campo de entrenamiento de Francia en Túnez.