Irene, Sudáfrica. El mediocampista José Torres, nacido en Texas y a punto de jugar su primer Mundial, no lamenta haber decidido representar a la selección de Estados Unidos en lugar de jugar por la de México, el país de su padre.

Con ocho partidos en el combinado estadounidense -siete de ellos en la eliminatoria-, el jugador de 22 años es una de las jóvenes promesas en el plantel del técnico Bob Bradley para la Copa del Mundo de Sudáfrica, en la que Estados Unidos compartirá el Grupo C con Inglaterra, Eslovenia y Argelia.

"Tenía las dos (nacionalidades) y en ese momento era tomar la decisión que yo quería y con quien quería jugar y ahora la tomé y estoy contento y estoy jugando un Mundial", dijo Torres en una entrevista con Reuters.

Complicada opción. "Era un decisión muy difícil. Cuando Estados Unidos me habló y México se enteró de que Estados Unidos me quería tenía que tomar una decisión muy rápida, muy complicada", agregó el jugador que hizo toda su carrera profesional en el Pachuca de la primera división del fútbol mexicano.

El centrocampista texano dijo que necesitó ayuda para optar por un equipo.

"Me estresaba, tuve que hablar con mi familia y al fin tome la decisión de venir aquí y creo que fue la mejor decisión de mi vida", destacó el futbolista, quien estuvo en el equipo de Estados Unidos que alcanzó l final de la Copa Confederaciones el año pasado.

"Estoy contento, estoy en una selección con grandes jugadores y ahora trabajé un año completo tratando de llegar a un Mundial. Gracias a Dios se me dio y ahora tengo la posibilidad de jugarlo", añadió Torres, quien nació en Longview en 987 y es hijo de padre mexicano y madre estadounidense.

Estados Unidos enfrentará a Australia el sábado en Roodeport en el que será su último partido de preparación antes de la Copa del Mundo que comienza la semana próxima.

Muy diplomático. Torres indicó que no era importante comparar las fuerzas de las dos selecciones nacionales de México y Estados Unidos, sino que lo que más pesa es analizar dónde uno puede tener más posibilidades de jugar.

"Las dos selecciones son muy buenas, tienen grandes jugadores, pero como te digo, estas decisiones las tienes que tomar en la vida. Ahora me tocaba a mí, y la verdad si hubiera tomado la decisión de jugar por México tenía que trabajar de todos modos", sostuvo Torres.

El joven jugador confesó que en el proceso de decisión recibió apoyo de colegas y técnicos, así como de su familia.

"Me ayudaron mis padres, un entrenador, Enrique Meza, y varios jugadores, como Gabriel Caballero. Jugadores de experiencia que tengo en mi equipo", dijo Torres.

Caballero, nacido originalmente en Argentina pero desde hace mucho tiempo en el fútbol mexicano, se nacionalizó y jugó para México en el Mundial 2002. Actualmente es asistente técnico del Pachuca.

"El tuvo la decisión como argentino de jugar para México. Cada quien toma sus decisiones y ahora me tocaba a mí", dijo Torres.