Un grupo de hackers, presumiblemente extranjero, extrajo archivos secretos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) de México, que administra al Ejército y la Fuerza Aérea, y expusieron cuestiones de Estado como aspectos desconocidos sobre la salud del presidente del país.

El robo de unos seis terabytes, que fue expuesto la víspera por el portal de noticias local Latinus, reveló que médicos militares diagnosticaron gota, hipotiroidismo y "angina inestable de riesgo grave" al gobernante, que sufrió un infarto en 2013, padece hipertensión y tuvo dos veces COVID-19.

La angina inestable es una afección en la cual el corazón no recibe suficiente flujo de sangre y oxígeno. Según especialistas, puede llevar a un ataque cardíaco.

"Es cierto, hubo un ataque cibernético", admitió el mandatario, Andrés Manuel López Obrador, en su habitual conferencia de prensa diaria, donde en las últimas semanas ha asegurado varias veces sentirse bien de salud. "Todo lo que se dice allí es cierto (...) tengo varios padecimientos", agregó.

En enero, el Gobierno aseguró que el mandatario se sometió a un cateterismo luego de una revisión médica "de rutina". Sin embargo, los documentos sacados a la luz revelan que una ambulancia aérea tuvo que llevar a López Obrador desde su natal Palenque, en el sureste del país, hacia la capital para realizarle los exámenes.

El presidente, de 68 años, afirmó que los hackers, identificados como "Guacamaya", deben ser extranjeros y detalló que para llevar a cabo el ataque cibernético "aprovecharon que están llevando a cabo un cambio del sistema de información".

En su cuenta de Twitter, el grupo, que también ha hackeado a otros países latinoamericanos como Chile y Perú, sostuvo: "sólo queremos que los latinoamericanos sepan la verdad de lo que está pasando en cada país".