Ciudad de México.- Autoridades de México y Estados Unidos analizaban este miércoles los restos de un avión de Aeroméxico en busca de pistas sobre las causas de su desplome en la víspera con 103 personas a bordo, informó el miércoles el jefe de la agencia de aeronáutica civil mexicana, Luis Gerardo Fonseca.

Fonseca dijo que miembros de su equipo comenzaron a trabajar en el sitio del accidente en el centro norte de México junto con representantes de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte de Estados Unidos (NTSB) y la Administración Federal de Aviación (FAA).

Representantes del fabricante brasileño de la aeronave Embraer y de los motores CF34-10E General Electric del avión también participaban en la investigación, agregó el funcionario en una entrevista con el canal de televisión local ADN40.

La aeronave, una Embraer 190 matrícula XA-GAL, se desplomó la tarde del martes con 99 pasajeros y cuatro tripulantes a bordo poco después de haber despegado del aeropuerto internacional de la ciudad de Durango y quedó envuelta en llamas dejando decenas de lesionados, pero ninguna víctima fatal.

Los investigadores centraban sus esfuerzos en la búsqueda de evidencias entre los restos de la aeronave y de las cajas negras, mientras recopilaban información meteorológica y entrevistaban a tripulantes, pasajeros, personal de tierra y controladores aéreos.

Al momento, unas 64 personas habían sido dadas de alta de los hospitales locales, dijo Aeroméxico, la aerolínea más grande del país, en su cuenta de Twitter.

Grupo Aeroportuario del Centro Norte, afirmó que el aeropuerto operaba con normalidad luego de que el martes suspendiera brevemente sus actividades tras el incidente ocurrido en las inmediaciones de la terminal.

Autoridades aseguraron que era prematuro hablar sobre las causas del percance del vuelo AM2431 que cubría la ruta a Ciudad de México, pero destacaron el mal clima y fuertes ráfagas de viento al momento del despegue.

Los investigadores centraban sus esfuerzos en la búsqueda de evidencias entre los restos de la aeronave y de las cajas negras, mientras recopilaban información meteorológica y entrevistaban a tripulantes, pasajeros, personal de tierra y controladores aéreos.

"Vamos a tratar de saber lo más pronto posible las causas del accidente", comentó el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, a la cadena Radio Fórmula.

Pasajeros relataron que tras el despegue en medio de una fuerte lluvia el avión fue sacudido para después caer bruscamente y tocar tierra con el ala izquierda. La mayoría de las personas a bordo pudieron salir de la aeronave por su propio pie en medio de las llamas.

"Agarré a mi niño (...) El impacto estuvo fuerte, se abrieron las puertas, y entonces empezamos a salir", dijo Lorenzo Nuñez, residente de Chicago, quien viajaba con su familia tras pasar unos días de vacaciones en Durango.