Bélgica utilizará por primera vez el dispositivo “alcolock”, un aparato instalado en el vehículo que permite medir el grado de alcoholemia del conductor e impide, en caso de exceder el límite permitido, poner en marcha el automóvil.

Este aparato será ampliado de manera pionera para controlar a un conductor de Gante, condenado por conducir ebrio, informó el diario belga Le Soir.

El sujeto estará obligado a pagar los gastos de instalación, 3.700 euros (unos US$4.900), y deberá utilizar este dispositivo para medir su nivel de alcoholemia antes de ponerse al volante.

De superar los 0,2 miligramos de alcohol el equipo bloqueará el sistema de arranque del vehículo.

Si bien desde hace cuatro años la ley en ese país permitía a los tribunales ordenar la instalación de este tipo de aparatos en vehículos particulares, ésta es la primera sentencia que decreta la utilización del “alcolock”, después de que en 2011 una condena similar fuera modificada tras el recurso de apelación.

Según la ley belga, el juez puede imponer el “alcolock” en todos aquellos casos en los que el conductor haya sido condenado por superar los 0,8 miligramos de alcohol, también puede hacerlo en el caso de reincidencia en los tres años siguientes a la sentencia.