Centenares de bolivianos bloquearon este lunes la céntrica Avenida Paulista, en el corazón financiero de Sao Paulo y frente al Consulado de su país, en protesta por el asesinato el viernes pasado de un niño durante un asalto a su residencia.

Los manifestantes, unos 300, reclamaron hacer justicia con gritos y carteles, además de las banderas de Bolivia y Brasil, en una movilización parecida a la del pasado viernes, cuando decenas de inmigrantes del país andino hicieron una vigilia con velas en las afueras de la comisaría que investiga el caso.

El menor fue muerto por unos asaltantes porque lloraba en los brazos de su madre cuando los bandidos entraron en la residencia, situada en un barrio pobre de Sao Paulo.

La policía brasileña detuvo ya a tres de los cuatro hombres que entraron en la casa, y busca al cuarto, apuntado por uno de los detenidos como el autor material del disparo. Los padres del menor, que tenían sólo seis meses de residir en Brasil, decidieron retornar a Bolivia y llevar consigo el cadáver del niño para sepultarlo en su país.

Sensibilizada por el caso, la secretaria de Derechos Humanos de Brasil, María do Rosario, convocó a una reunión extraordinaria para mañana en la norteña ciudad de Joao Pessoa con el objetivo de tratar el asunto sobre la situación de los inmigrantes bolivianos.