Río de Janeiro. Las temperaturas promedio en las diferentes regiones de Brasil serán en 2100 hasta seis grados centígrados superiores a las de finales del siglo XX, en tanto que las lluvias serán menores en algunas regiones y mayores en otras, según un estudio divulgado este miércoles por el gobierno.

Las previsiones forman parte del Informe de Evaluación Nacional del Panel Brasileño de Cambios Climáticos y fueron discutidas durante la primera Conferencia Nacional de Cambios Climáticos Globales, que el estatal Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología para los Cambios Climáticos promueve esta semana en la ciudad de Sao Paulo.

De acuerdo con el estudio, mientras que la temperatura aumentará gradualmente hasta el 2100, el registro de lluvias caerá significativamente en las regiones centro, norte y nordeste del país.En las regiones sur y sudeste, por su parte, se prevé un aumento de las precipitaciones.

Los autores del estudio advirtieron que las medidas de mitigación estudiadas por las autoridades brasileñas tienen que tener en cuenta que los impactos de los cambios climáticos en la población y en la actividad económica diferirán por regiones.

El informe fue elaborado con base en estudios realizados por 345 investigadores de diversas áreas entre 2007 y 2013 y en los resultados de proyecciones de modelos climáticos globales y regionales.

De acuerdo con el estudio, los cambios climáticos provocarán un elevado aumento de los eventos extremos, como las sequías prolongadas, en los principales ecosistemas brasileños, incluyendo la Amazonía, el Cerrado (Sabana) y la Caatinga.

En la Amazonía la temperatura aumentará entre 1 y 1,5 grados centígrados y las lluvias se reducirán entre 25 y 30% hasta 2040.

Entre 2041 y 2070 el aumento de la temperatura en la Amazonía será de entre 3 y 3,5 grados centígrados y la reducción de las lluvias de entre 40 y 45%; y entre 2071 y 2100 la temperatura se elevará entre 5 y 6 grados centígrados.

Los investigadores consideran que esos cambios amenazan con convertir en nuevas sabanas enormes áreas hoy ocupadas por bosques tropicales.

En la Caatinga la temperatura aumentará entre 0,5 y 1,0 grados centígrados y las lluvias se reducirán entre 10 y 20% hasta 2040, y el proceso proseguirá hasta 2100, cuando las temperaturas serán superiores entre 3,5 y 4,5 grados centígrados y las lluvias menores entre 40 y 50%.

Esos cambios, según el estudio, darán inicio a un proceso de desertificación de la Caatinga.

En el Cerrado las temperaturas al final del siglo serán entre 3,5 y 4,5 grados centígrados superiores y las lluvias entre 35 y 45% menores.

Según los autores del estudio, la tendencia es que las temperaturas aumenten y las lluvias se reduzcan a lo largo del siglo en las regiones norte (Amazonía) y nordeste (Caatinga) de Brasil, y que las temperaturas se eleven en menores proporciones y las lluvias aumenten en el sur y el sudeste.