El maquinista del tren que descarriló el 24 de julio pasado en España, y causó la muerte de 79 personas, habló por teléfono con la compañía ferroviaria y circulaba a 192 kilómetros por hora poco antes del siniestro, informaron hoy fuentes judiciales.

"Las cajas negras del tren revelaron que segundos antes del siniestro, que causó también más de 150 heridos, se activó un freno", indicó el Tribunal Superior de Justicia de Galicia, a través de un comunicado.

Por ese motivo, "se estima que en el momento del descarrilamiento el tren circulaba a 153 kilómetros por hora", según los datos provisionales difundidos hoy consignados por la agencia española EFE.

"En los minutos previos al descarrilamiento, el conductor recibió una llamada en su teléfono profesional en la que personal de la empresa Renfe le dio indicaciones sobre la ruta hacia la ciudad de Ferrol, final del trayecto del tren que había partido de Madrid", informó el tribunal.

Por el contenido de la conversación y por el ruido de fondo, "parece que el maquinista consultó sobre un plano o algún documento similar en papel", señala el comunicado.

El vaciado de datos de las cajas negras del tren concluyó tras cinco horas de trabajo, un proceso en el que hubo un ligero retraso por la práctica de una nueva diligencia.