Davos, Suiza. Felipe Calderón, presidente de México, cuya capital es una de las ciudades más contaminadas del mundo, quiere fortalecer su imagen de líder en políticas ambientales. Una oportunidad que surge a medida que se prepara para convertirse en el anfitrión de la próxima cumbre de cambio climático a realizarse en Cancún, en noviembre de 2010.

Así lo dejó en claro con su participación en dos paneles en los que participó durante Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) de Davos 2010. En ellos, el mandatario mexicano destacó las difíciles decisiones que los países tienen que tomar para alcanzar las  metas de reducciones de emisiones, pero la posibilidad de hacerlo con buena voluntad.

"Ahora tenemos que pagar el precio para sanar a nuestro mundo o a la larga tendremos que pagar un costo será mucho mayor", dijo el mandatario, durante su participación en una de las mesas del foro realizado en Davos, Suiza.

El mandatario señaló que uno de los grandes obstáculos a la toma de decisiones internacionales es el sistema de unanimidad que deben tomarse en gran parte de las organizaciones internacionales, lo cual afecta negociaciones como las de Copenhague, así como las de la OMC.

Calderón, quien insistió reiteradamente los esfuerzos que ha hecho México en reducir sus emisiones mucho más de lo que lo acordado, propuso a Estados Unidos la construcción conjunta de una red de plantas solares en la frontera común. “Tenemos que hablar mucho de esto, porque tenemos que construir un puente entre países ricos y los desarrollados, y trabajar juntos”.

"El costo de no hacer nada respecto al cambio climático sería mucho más alto que tomar una acción en este momento", destacó Calderón al hablar en la mesa de discusión titulada: "Reestructuración de los Gobiernos Globales".

"Estamos en un momento en el que existen oportunidades económicas de crear empleos con energía renovable por ejemplo, o programas de reforestación como en el caso de Haití uno de los países con más problemas de deforestación”, puntualizó.