Washington, Xinhua. El calentamiento global probablemente provocará más conflictos entre humanos y más violencia en todo el mundo, se indicó en un estudio publicado este jueves en la revista estadounidense Science.

Investigadores de la Universidad de Princeton y de la Universidad de California en Berkeley encontraron que incluso aumentos ligeros en la temperatura y en la pluviosidad incrementaron en gran medida el riesgo de la violencia personal y de los disturbios sociales a lo largo de la historia de la humanidad.

Los investigadores analizaron 60 estudios de varias disciplinas, incluyendo la arqueología, la criminología, la economía y la psicología, que han explorado la relación entre el clima y la violencia en diversas partes del mundo desde 10.000 a. C hasta la actualidad.

Los investigadores encontraron que aunque el clima no es la causa única o primaria de la violencia, es innegable que exacerba las tensiones sociales e interpersonales existentes en todas las sociedades, a pesar de su bienestar o de su estabilidad.

Los ejemplos incluyen aumentos en la violencia doméstica en India y en Australia, incrementos en las agresiones y asesinatos en Estados Unidos y en Tanzania, violencia étnica en Europa y el sur de Asia, invasiones de tierras en Brasil, el uso de la fuerza por parte de la policía en Holanda, conflictos civiles por todo el trópico e inclusive el colapso de los imperios maya y chino.

Los investigadores mostraron que un alejamiento de la desviación estándar, o la cantidad de cambio a partir de la norma local, en el calor o en la pluviosidad hace que las probabilidades de violencia personal como violación, asesinato y agresión se eleven cuatro por ciento y que los conflictos intergrupales como disturbios, guerras civiles o conflictos étnicos aumenten 14%.

De acuerdo con los investigadores, una desviación estándar es aproximadamente equivalente a calentar un país africano 0,35 grados centígrados durante un año entero o a calentar un condado de Estados Unidos 2,9 grados centígrados durante un mes determinado.

Los investigadores estudiaron tres categorías de conflicto: violencia y delitos personales, que incluyen asesinato, agresión, violación o violencia doméstica; violencia intergrupal e inestabilidad política como guerras civiles, disturbios, violencia étnica e invasiones de tierras; y rupturas institucionales, que son grandes cambios repentinos en las instituciones de gobernanza o, en casos extremos, el colapso de civilizaciones enteras.

Los investigadores encontraron que las condiciones climáticas extremas amplifican la violencia en las tres categorías, sin importar la geografía, el bienestar social o el momento de la historia.

Los ejemplos incluyen aumentos en la violencia doméstica en India y en Australia, incrementos en las agresiones y asesinatos en Estados Unidos y en Tanzania, violencia étnica en Europa y el sur de Asia, invasiones de tierras en Brasil, el uso de la fuerza por parte de la policía en Holanda, conflictos civiles por todo el trópico e inclusive el colapso de los imperios maya y chino.

"Encontramos el mismo patrón una y otra vez, sin importar si estudiábamos información de Brasil, Somalia, China o Estados Unidos", dijo uno de los autores del estudio y director del Centro para la Acción Global Eficaz de la Universidad de California en Berkeley, Edward Miguel. "A menudo creemos que la sociedad moderna es independiente en gran medida del medio ambiente debido a los avances tecnológicos, pero nuestras conclusiones desafían esa noción".

Las conclusiones podrían tener "implicaciones decisivas" para el entendimiento del impacto del futuro cambio climático en las sociedades humanas debido a que muchos modelos climáticos mundial pronostican que habrá aumentos de temperaturas de al menos dos grados centígrados para 2050, dijeron los investigadores.

"Creemos que reuniendo todas las investigaciones en este momento, estamos estableciendo de manera bastante clara que existe una relación causal entre el clima y el conflicto humano", señaló en una declaración el autor a cargo del proyecto, Solomon Hsiang de la Universidad de California en Berkeley.

"La gente se ha mostrado escéptica hasta ahora con respecto a algún estudio individual aquí o allá. Pero considerando el cuerpo del trabajo en su conjunto, ahora podemos mostrar que estos patrones son en extremo generales. Es más la regla que la excepción", dijo Hsiang.

"Una vez que podamos entender las causas de la correlación podremos pensar sobre el diseño de políticas o instituciones eficaces para manejar o interrumpir el vínculo entre clima y conflicto", agregó Hsiang.