El Cairo. El primer ministro interino de Egipto, Hazem al-Beblawy, declaró este lunes que dentro de uno o dos días se anunciará el nuevo gabinete, mientras por otro lado surgen nuevos enfrentamientos entre la policía y los manifestantes que apoyan al derrocado líder Mohamed Morsi.

Al dirigirse a una rueda de prensa, Beblawy indicó que el nuevo gabinete, en el que la mayoría de sus miembros son liberales y tecnócratas, prestarán juramento el martes por la noche o el miércoles.

Mohamed Abu-Shadi, quien afirmó a la agencia de noticias oficial MENA que ha aceptado la oferta de dirigir el ministerio de Suministro y Comercio Interno, indicó que sus máximas prioridades en los próximos meses serán mejorar la calidad del pan, luchar contra la corrupción y garantizar que el subsidio gubernamental llega precisamente a los que lo necesitan.

Ines Abdel Dayem fue nombrado ministro de Cultura. El famoso artista había sido jefe del Teatro de la Opera de El Cairo antes de que fuera sustituido el 28 de mayo por el entonces ministro de Cultura Alaa Abdel-Aziz, quien dimitió de su puesto unos días después de que fuera derrocado Morsi.

Según informó el lunes MENA, algunos puestos ministeriales aún están desocupados, entre ellos, el de ministro de Educación, Vivienda, Aviación Civil e Inversión.

Mientras que Beblawy se esforzaba por encontrar a las personas adecuadas para dirigir varios ministerios, grandes multitudes en apoyo de Morsi se manifestaban en las calles y se enfrentaron con las fuerzas de seguridad en la plaza de Ramses en El Cairo.

Cuando los manifestantes intentaron tomar el control del puente 6 de Octubre que lleva a la plaza Tahrir donde se reúnen los opositores de Morsi, las fuerzas de seguridad dispararon gas lacrimógeno y bloquearon la entrada del puente para evitar posibles enfrentamientos entre los dos grupos rivales.

Los manifestantes seguidores de Morsi respondieron al bloqueo de la policía incendiando los coches que se encontraban en el puente. También lanzaron piedras contra los vehículos. El tráfico en ambas direcciones en la zona se paralizó, y las tiendas cercanas tuvieron que cerrar por miedo a los enfrentamientos violentos.

Se pudieron ver también helicópteros del Ejército sobrevolando Tahrir y la plaza de Ramses tras los enfrentamientos.

Centenares de seguidores de Morsi también marcharon de su base en Rabaa al palacio presidencial y al complejo de la Guardia Republicana, cantando lemas contra las fuerzas armadas, que desempeñaron un papel central en la destitución de Morsi.

Colocaron barreras de hierro y anunciaron una sentada abierta.

El ministerio del Interior urgió a todos los ciudadanos a que expresen de manera pacífica sus opiniones y no bloqueen las calles.

En un comunicado publicado en Facebook, las fuerzas armadas del país también advirtieron contra los intentos de acercarse o atacar a las importantes instalaciones militares, afirmando que el Ejército responderá a tales actos provocativos con mano firme de acuerdo con las leyes.

El asesor de prensa presidencial Ahmed el-Meslimani declaró que la presidencia ha iniciado preparativos para celebrar una sesión de reconciliación nacional.

Destacó que los actos violentos de algunos grupos no cambiarán nunca la situación actual y "el único destino para el terrorismo es la derrota".