Al menos cuatro personas resultaron heridas y otras siete fueron detenidas como consecuencia de los enfrentamientos entre la policía brasileña y grupos de manifestantes contrarios a la visita del Papa Franciso a Río de Janeiro este lunes.

Los incidentes se produjeron cerca del Palacio de Guanabara, sede del gobierno regional de Río de Janeiro donde las autoridades brasileñas, lideradas por la presidenta Dilma Rousseff, realizaron una ceremonia de bienvenida al pontífice, quien llegó a Brasil para participar en la Jornada Mundial de la Juventud.

Entre los heridos figuran un policía que sufrió quemaduras en el tórax tras recibir el impacto de un cóctel molotov y se trasladó "con urgencia" a un hospital, un fotógrafo de la Agencia AFP y otro de Globo que fueron golpeados por objetos en la cabeza, y un manifestante que resultó herido por causa de un tiro con una bala de goma en la pierna, según la Policía Militar.

Además, los agentes detuvieron a tres personas por llevar cócteles molotov, una por tirar piedras a los uniformados y una quinta por desacato. Otras dos personas que transmitían en vivo por internet la protesta fueron arrestadas por "incitar a la violencia".

La policía dispersó con balas de goma y gas lacrimógeno a los manifestantes tras el enfrentamiento, ocurrido en una de las calles bloqueadas por los efectivos para impedir la llegada al Palacio.

Según la red Globo de televisión, uno de sus vehículos fue destruido por manifestantes violentos, que en otras protestas también han atacado coches de grandes medios de comunicación.

Los participantes en la protesta, que congregó a unas 1.500 personas según la policía, gritaron consignas contra el gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral, quemaron un muñeco que lo representaba e hicieron otras hogueras en la calle.