Roma. La Organización de la Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, siglas en inglés) alertó este lunes de que los virus H7N9 y H5N1 de la gripe aviar continúan suponiendo una grave amenaza para la salud animal y humana, especialmente con miras a la próxima temporada de gripe.

Aunque el mundo "está mucho mejor preparado que nunca antes" para responder a la gripe aviar, "se necesita vigilancia constante", dijo el veterinario en jefe de la FAO, Juan Lubroth, durante una reunión conjunta con la Agencia para el Desarrollo Internacional de EE.UU. (USAID, siglas en inglés), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y directores de los Laboratorios de Referencia de la FAO de Australia, China y EE.UU.

Debido a que los virus de la gripe aviar continúan circulando en aves, "se debe aumentar los esfuerzos no solo en los países afectados, si no también en estados vecinos y áreas con fuertes vínculos comerciales", añadió.

La FAO ha destinado US$2 millones a fondos de emergencia, apoyados por US$5 millones de USAID, para poner en marcha los esfuerzos de respuesta al H7N9, que han ayudado a los países en riesgo a mejorar considerablemente su capacidad de vigilancia.

"La detección temprana y la excelente caracterización del virus H7N9 por parte de los expertos chinos ha creado una oportunidad sin precedentes para establecer un esfuerzo coordinado para acabar con la propagación del virus", dijo el director del Programa de Amenazas Emergentes de USAID, Dennis Carroll.

Sin embargo es necesario llevar a cabo más esfuerzos, dijeron expertos de la FAO y USAID, lo que incluye especialmente continuar con la vigilancia y hacer un seguimiento de la producción y del sistema de marketing. En la lucha a largo plazo contra la gripe aviar, todos los países deben invertir en mejorar la manera en la que promocionan y venden productos avícolas.

"Necesitamos mantener un ojo en la situación general de promoción de sistemas de alimentación sanos desarrollando instalaciones que empleen medidas de seguridad e higiene (apropiadas)", dijo Lubroth.

"Donde sea necesario, tenemos que ayudar a los gobiernos a crear planes de contingencia para la posible detección del virus, y esquemas de compensación para asistir a los afectados por los esfuerzos de control", afirmó.