Santo Domingo, Xinhua. La Organización Panamericana de Salud (OPS) certificó este lunes que en República Dominicana no existe ningún brote de gripe aviar, razón a la que apelaron las autoridades del vecino Haití para prohibir el consumo de productos avícolas dominicanos.

La representante de la OPS en Santo Domingo, Lilian Reneau-Vernon, dijo que desconoce las razones que llevaron a Haití a adoptar la medida y aseguró que no hubo ninguna comunicación de parte de las autoridades haitianas con el organismo o con sus pares dominicanas.

"La vigilancia que se lleva a cabo en República Dominicana permite señalar que no está circulando ese virus en el país", dijo Reneau-Vernon durante una conferencia de prensa junto con funcionarios locales. El gobierno de Haití prohibió el jueves de la semana pasada la importación de aves vivas, carne de aves y huevos de su vecina República Dominicana para impedir el ingreso del virus de la gripe aviar, aunque este país no ha reportado ningún brote de esa enfermedad desde hace seis años.

Los ministerios de Industria y Comercio y de Agricultura de Haitíseñalaron en un comunicado conjunto que los productos dominicanos son"potencialmente portadores o están potencialmente infectados por el virus de la gripe aviar", por lo que su importación queda prohibida hasta nuevo aviso.

Al día siguiente, el embajador dominicano en Haití, Rubén Silié, expresósu "extrañeza" de que el gobierno haitiano haya adoptado la prohibición a partir de "fuentes secundarias" y sin haber consultado a las fuentes autorizadas del gobierno dominicano.

Al parecer, el gobierno haitiano está vinculando un brote del virus de la influenza H1N1 (o gripe porcina), reaparecido este año en República Dominicana, con el virus de la gripe aviar (de los subtipos H5N1 y H9N2) de acuerdo con la clasificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Reneau-Vernon participó hoy en una reunión del Comité Nacional de Vigilancia Epidemiológica de la Influenza AH1N1, realizada junto con el ministro dominicano de Salud, Freddy Hidalgo, y el subdirector de Ganadería del Ministerio de Agricultura, Octavio de la Maza Rúa.

Haití y República Dominicana comparten la isla Hispaniola, en el centro del Caribe, y con frecuencia confrontan problemas debido a rencillas históricas y a la presencia de casi medio millón de haitianos en territorio dominicano, la gran mayoría en condición ilegal. El gobierno haitiano ya había impuesto en enero del 2008 la prohibición de importar y consumir productos avícolas procedentes de República Dominicana, que en diciembre del 2007 reportó dos gallinas diagnosticadas con el virus de la gripe aviar en el este de ese país.

Aunque la Organización Internacional Sanitaria anunció en junio del 2010 que República Dominicana estaba libre de la gripe aviar, Haití ha mantenido hasta ahora el veto a la comercialización y consumo de esos productos, que igual se produce a través del contrabando.

El ministro dominicano de Industria y Comercio, José del Castillo Saviñón, afirmó hoy que la decisión de las autoridades haitianas para prohibir el consumo y comercialización de carne de pollo y huevos dominicanos no tiene fundamentos.

"Lo único que se me ocurre es una confusión con el tema de la gripe AH1N1, pero todo el mundo sabe que esa enfermedad afecta a los seres humanos, la de los pollos es la H5N1, así que no sé a qué se debió esta situación", dijo el funcionario a la prensa local.

República Dominicana vende a Haití un promedio de US$10,9 millones al mes en productos avícolas, de los US$1.300 millones anuales que exporta en total a su vecino país.

Además, el comercio de aves de corral y de huevos se realiza a través de unos catorce mercados binacionales permanentes que funcionan en territorio dominicano a lo largo de 360 kilómetros de frontera con Haití, donde productores haitianos y dominicanos intercambian unos US$100 millones anuales en varios productos.

Este lunes, el mercado binacional de Dajabón, 304 kilómetros al noroeste de Santo Domingo y uno de los más importantes de la frontera dominico-haitiana, funcionó bajo estricto control de las autoridades haitianas, que evitaron la comercialización de carne de aves.