El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, se mostró optimista este jueves con la tendencia de la economía colombiana y abogó por impulsar las inversiones en su país y combinar la iniciativa privada con la intervención estatal.

"Colombia tuvo entre 2003 y 2008 una tasa inusualmente alta de crecimiento, y yo diría que ahora hay factores que muestran una tendencia real de crecimiento", señaló Uribe, ante el Foro Económico de Davos.

En primer lugar, citó "la alta tasa de inversión" , ya que la inversión directa extranjera "pasó un periodo en el que era de entre US$400 y US$2.000 millones al año, y en los últimos años ha estado entre US$8.500 y US$10.500 millones"."El año pasado fue de US$9.530 millones" , añadió Uribe, en una sesión del Foro dedicada a debatir el nuevo fenómeno del crecimiento de los países emergentes y en desarrollo.

Que el crecimiento de Colombia se mantenga "dependerá también de que podamos ir en el camino de acceso a mercados" , agregó.

Uribe afirmó que "hemos tenido un sistema financiero bien regulado, pero no estrangulado, que ha resistido bien la crisis; estamos trabajando para mantener unas fuentes energéticas diversificadas y fuertes, para transformar la economía tradicional y desarrollar en el país sectores de talla mundial".

"Y estamos trabajando para mejorar en los indicadores de competitividad del Foro Mundial, del Banco Mundial. Si vamos bien en eso, se podría decir que el crecimiento es real y es sostenible", subrayó.

El mandatario insistió en que "necesitamos promover inversiones, pues sin ellas es imposible crear trabajos de calidad, aumentar la prosperidad y vencer a la pobreza".

"Las inversiones son un pilar necesario para la cohesión social" , señaló, pero agregó que "no podemos desmantelar el Estado, ni crear obstáculos a la iniciativa privada".

No obstante, añadió que "es muy importante tener en cuenta que la iniciativa privada debe actuar con responsabilidad social, que significa transparencia de los inversores en la relación con el gobierno. Sin transparencia es el camino a la dictadura".

También dijo que la responsabilidad social es "el fuerte compromiso de los inversores privados con las sensibilidades de la comunidad, como el medio ambiente, y la fraternidad en las relaciones laborales frente al capitalismo salvaje y frente al odio de la lucha de clases" .