Santiago. Mientras millones de chilenos se preparaban para enfrentar su segunda noche a oscuras, las autoridades reconocían este domingo, que conforme pasan las horas, se agravan los antecedentes del violento terremoto y posterior maremoto que afectó este sábado a la zona centro-sur del país.

Con el objetivo de mantener informado a quien lo reemplazará en el cargo a partir del 11 de marzo, la presidenta chilena, Michelle Bachelet, recibió en su domicilio a Sebastián Piñera, en un encuentro en el que también participaron sus respectivos ministros del Interior.

Al ingresar al encuentro, el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, reconoció que “es muy trágico” lo registrado en las regiones del Maule y del Bío-Bío, las zonas más afectadas por el terremoto de 8,8 grados que azotó al país andino.

El gobierno chileno ha informado sobre un total de 708 muertos  y un número indeterminado de desaparecidos, pero Pérez Yoma admitió que "cada hora que pasa, tenemos peores noticias que antes".

El tsunami arrasó con localidades costeras casi completas, con las que se ha perdido la conectividad y la comunicación telefónica, admitió.

Temor. Ciudades como Curicó, Talca, Concepción y Talcahuano se preparaban a enfrentar una nueva noche sin energía eléctrica, en medio de temores sobre saqueos a supermercados que, según algunas denuncias, también se extendía a casas.

El gobierno decretó el estado de excepción en las regiones del Maule y del Bío-Bío, y también impuso toque de queda desde las 21.00 horas locales hasta las 6.00 de este lunes, como una de las medidas para restablecer el orden público.

El temor se extendía por la fuga de un número indeterminado de reos, producto del derrumbe de muros de las cárceles.

"Yo le recomendaría a los delincuentes que no se metan con las Fuerzas Armadas. Se va actuar con severidad, pero dentro del contexto de la ley", aseveró el jefe de plaza del Bío-Bío, Guillermo Ramírez.

Reconstrucción. Mientras tanto, Piñera dijo estar consciente de que a su administración le corresponderá encabezar el proceso de reconstrucción de Chile, por lo que puso en marcha el programa “Levantemos Chile”.

El político de derecha reiteró que el actual gobierno cuenta con “nuestra total y  absoluta colaboración”, y valoró la apertura de las autoridades en ejercicio para establecer mecanismos de coordinación que permitan una respuesta “eficaz y oportuna” a partir del 11 de marzo.

Piñera que el proceso de reconstrucción “no va a ser una tarea fácil y no va a ser en el corto plazo”, sino que va a requerir “mucho esfuerzo, muchos recursos”, por lo que “estamos incorporando estas nuevas tareas” a las labores del próximo gobierno.