El presidente de Siria, Bashar Al Assad, exigió este jueves a Estados Unidos que renuncie a las amenazas militares como condición para entregar sus armas químicas a la comunidad internacional y denunció que la insurgencia siria recibe sustancias químicas desde el exterior.

La entrega de las armas químicas sirias "es un proceso de dos vías y, principalmente, contempla que Estados Unidos abandone su política de amenazas contra Siria", afirmó el presidente sirio en una entrevista con el canal de TV ruso Rossya 24.

El mandatario sostuvo además que su país pondrá su arsenal químico bajo control internacional un mes después de firmar la Convención Internacional para la Prohibición de las Armas Químicas (CIPAQ).

"Desde mi punto de vista, el acuerdo entrará en vigor un mes después de la firma y, entonces, Siria comenzará a entregar los datos sobre las reservas de armas químicas. Son procesos estándares. Y nosotros nos adheriremos a ellos", dijo Al Assad en la entrevista, según informó la agencia de noticias EFE.

Linea rusa. El presidente sirio, Bashar al Assad, afirmó hoy que pondrá su arsenal de armas químicas en manos de la comunidad internacional "en línea con la propuesta rusa", el mismo día en que Estados Unidos y Rusia se reúnen para alcanzar un acuerdo sobre el conflicto del país árabe.

Al Assad, en una entrevista ofrecida a la cadena de televisión rusa Rossiya 24, subrayó que su decisión no tiene nada que ver con las "amenazas de Estados Unidos", según reprodujo la agencia EFE.

El mandatario sirio aseguró que Damasco pondrá su arsenal de armas químicas bajo control internacional "por Rusia", que presentó esa iniciativa para evitar un ataque por parte de Estados Unidos y sus aliados.

El líder sirio también adelantó que Damasco remitirá a la ONU la documentación necesaria para preparar un acuerdo sobre armas químicas.

Rusia propuso el lunes a Siria que ponga sus armas bajo control internacional para proceder a su posterior destrucción y que firme la Convención Internacional para la Prohibición de Armas Químicas.

Siria respondió prácticamente de inmediato aceptando el plan de Moscú y afirmando que estaba dispuesta a adherir a la citada convención.

Posteriormente, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, precisó que su propuesta rusa para que Siria coopere con la comunidad internacional en el control de armas químicas sólo servirá si Washington y sus aliados renuncian al uso de la fuerza contra Damasco.

"Es difícil obligar a algún país, sea Siria u otro, a desarmarse de manera unilateral si se está preparando contra él una acción de fuerza", comentó.

Cumbre en Ginebra. Mientras Al Assad hacía las declaraciones, los cancilleres de Rusia, Serguei Lavrov, y de Estados Unidos, John Kerry, se aprestaban a discutir en Ginebra cómo llegar a cabo el plan ruso.

Horas antes, Putin se dirigió a la ciudadanía estadounidense a través de una carta publicada en el diario The New York Times, en la que advirtió que un posible ataque contra Siria podría extender el conflicto fuera de sus fronteras y desencadenar una ola de atentados extremistas.

En el texto, Putin reiteró el argumento de que el ataque químico que se produjo en agosto, y del que Washington culpa a Al Assad, fue lanzado probablemente por las fuerzas opositoras que buscan una intervención extranjera.

El presidente ruso, que recordó que la alianza de su país con Estados Unidos logró derrotar a los nazis, advirtió que si "países influyentes se saltan la ONU y emprenden acciones militares sin la autorización del Consejo de Seguridad", el organismo puede fracasar por falta de influencia real.

Putin afirmó que en la guerra civil en Siria, que lleva ya dos años y medio y ha costado más de 100.000 muertos, hay "pocos campeones de la democracia", pero que hay "más que suficientes integrantes de Al Qaeda y extremistas combatiendo al Gobierno".

El potencial ataque de Estados Unidos contra Siria, "pese a la oposición de muchos países y de los principales líderes políticos y religiosos, incluyendo el Papa, causará más víctimas inocentes y podría extender el conflicto más allá de las fronteras de Siria", dijo Putin.