La Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH) denunció este domingo que al menos cinco personas murieron en tres ciudades del Pacífico, en el marco de la llamada "Operación Limpieza lanzada por el Gobierno de Daniel Ortega, cuyo objetivo es acabar con los bloqueos de las ví­as que la población civil ha instalado para protegerse de los grupos paramilitares. Hay, además, decenas de heridos.

"La situación es muy grave, necesitamos abrir un corredor para evacuar heridos, se nos está¡ muriendo la gente", dijo Álvaro Leiva, director de la ANPDH, una organización independiente. "Hay dos muertos en Diriá, dos en Masaya y uno en Catarina", dijo Leiva, quien aseguró que las fuerzas de seguridad "nos están masacrando". Puso como ejemplo el caso de una niña de 10 años gravemente herida en el abdomen y que no ha podido ser evacuada por las ambulancias.

En el municipio de Diriá, departamento de Granada, las llamadas "fuerzas combinadas" del Gobierno, integrada por policías, antimotines, parapoliciales y paramilitares, sacaron por la fuerza de sus casas a Almer Morales y Allan Morales (padre e hijo) y fueron ejecutados, afirmó el activista. En el barrio Camilo Ortega, de la ciudad de Masaya, ese organismo humanitario también reportó otras dos víctimas, que aún no han sido identificadas, y otra más en el vecino municipio de Catarina.

"Estamos bajo fuego". Leiva también denunció que las "fuerzas combinadas", luego de "neutralizar" por la fuerza de las armas a los manifestantes de las barricadas, realizan un plan de "cacería" casa por casa en busca de opositores para su detención, y acusó que la policía y los parapolicías se tomaron el centro hospitalario departamental Masaya y niegan la atención a las víctimas. "No hay forma de entrar a la ciudad y aquí­ se trata de salvar vidas, porque estamos bajo fuego", clamó

Según los "Autoconvocados", el Gobierno ejecuta la denominada "Operación Limpieza", que consiste en remover los bloqueos de las vías con palas mecánicas, camiones y trabajadores del Estado, bajo el resguardo de las "fuerzas combinadas", que se movilizan a bordo de camionetas todo terreno y fuertemente armados. El Ejecutivo aseguró que tiene "el deber de defender la seguridad, la paz, el derecho a la vida y el ejercicio de los derechos fundamentales de todos los nicaragüenses".

Con al menos 351 muertos en casi tres meses, de acuerdo con cifras de organismos humanitarios locales, Nicaragua atraviesa la crisis sociopolíica más sangrienta desde la década de 1980, con Ortega también como presidente.