Caracas. Al menos siete personas fallecieron el domingo en Venezuela, en protestas contra la elección de los miembros de una polémica asamblea constituyente propuesta por el presidente Nicolás Maduro, en la jornada más letal desde que se inició una ola de manifestaciones antigubernamentales en abril.

Desde muy temprano, decenas hacían fila para votar por los miembros del nuevo cuerpo de 545 asambleístas -que tendrá potestad para reescribir la Constitución y disolver los poderes públicos-, pero la afluencia de electores parecía exigua en Caracas y otras ciudades, según testigos de Reuters.

La oposición -que rechazó participar en la contienda- considera que la constituyente supone la consumación de una "dictadura" en el país petrolero y llamó a sus partidarios a seguir protestando en las calles.

"No hay poder sobre la tierra que le pueda impedir al pueblo de Venezuela su derecho a votar", dijo Maduro en una sorpresiva aparición para ser el primero en participar de la jornada electoral junto con su esposa, la candidata Cilia Flores.

La Fiscalía informó que siete personas murieron el domingo, pero la cifra podría aumentar a 13 según reportes de la oposición.

Al occidente del país, en el estado de Táchira, un militar murió de un impacto de bala en un centro electoral y un adolescente falleció en otra protesta.

"El día de hoy está caracterizado por la abstención y la represión", dijo el presidente del parlamento, el opositor Julio Borges.

"Teníamos prevista una concentración en Caracas y la represión fue de tal magnitud que impidió que la gente pudiera concentrarse", agregó el parlamentario, quien sostuvo que entrada la tarde, apenas había votado un 7% de los casi 20 millones de habilitados.

En Caracas, la fuerza pública usó gases lacrimógenos para repeler a los opositores que protestaron vistiendo camisetas blancas y ondeando banderas de Venezuela.

En una zona acomodada de la capital, una explosión, cuyo origen no pudo ser precisado de inmediato, hirió a siete policías que lanzaban gases lacrimógenos a manifestantes. El estallido incendió cuatro motocicletas.

"Esto es la paz, la Constituyente; lo que la oposición quiere es muerte y guarimbas (protestas)", dijo Olga Blanco, de 50 años, en un centro de votación en el centro de Caracas, donde una veintena de personas esperaba su turno.

Termómetro. La comunidad internacional ha criticado la propuesta de Maduro y lo ha conminado a retroceder, pero el mandatario socialista insistió en su propuesta porque considera que la constituyente es la única opción para pacificar el país, inmerso en violentas protestas que han dejado, al menos, 122 fallecidos.

"No hay poder sobre la tierra que le pueda impedir al pueblo de Venezuela su derecho a votar", dijo Maduro en una sorpresiva aparición para ser el primero en participar de la jornada electoral junto con su esposa, la candidata Cilia Flores.

Maduro ha dicho que la constituyente le permitirá al país cambiar su economía para depender cada vez menos de los vaivenes de los precios internacionales del crudo e incluir en la carta magna los populares programas de subsidios que le dieron rédito político a su predecesor, el fallecido Hugo Chávez.

Por su parte, la oposición sostiene que, con la asamblea, el mandatario de 54 años intentar evadir las próximas elecciones, incluidas las presidenciales del 2018.

Sea cual fuera el motivo, los comicios del domingo serán un termómetro del respaldo hacia el Gobierno, cercano al 20 por ciento, según encuestas.

Por ello, la oposición pidió al árbitro electoral que revele la participación al cierre de mesas para compararla con los 7,5 millones que pidieron a Maduro suspender la constituyente en un plebiscito que organizó recientemente.[nL1N1K707G]

Trabajadores estatales denunciaron que fueron presionados por sus jefes para votar, dijeron a Reuters dos docenas de funcionarios de organismos como la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) y el Metro de Caracas. [nL5N1KK0DK]

Venezuela atraviesa la peor crisis de su historia reciente, con una inflación de tres dígitos, recesión económica y escasez de alimentos y medicinas que la oposición prevé empeorará una vez se instale la Constituyente.

La oposición ha prometido seguir en las calles del país, como desde principios de abril, para presionar por un adelanto de las elecciones presidenciales, liberación de cientos de activistas presos y para que se permita el ingreso de ayuda humanitaria.