Caracas. La fuerte devaluación que golpeará los bolsillos de los venezolanos podría aumentar las posibilidades de que la oposición vuelva a la asamblea legislativa que dejó hace cuatro años, opinó el alcalde de Caracas, un destacado adversario del gobierno.

El presidente Hugo Chávez abandonó el viernes su resistencia a devaluar la moneda y llevó el tipo de cambio de 2,15 bolívares/dólar a 2,6 bolívares/dólar para bienes prioritarios, como alimentos, y creó una "dólar petrolero" de 4,3 bolívares para otros rubros, en un país afectado por la recesión.

Y aunque los venezolanos parecen resignados a que la modificación del tipo de cambio, controlado desde 2003, impacte sus ingresos, se abalanzaron sobre las tiendas de electrodomésticos a comprar con precio viejo en el país que tiene la inflación más alta del continente.

"La gente quiere invertir sus bolívares en una licuadora, una tostadora de pan, en una nevera, en una cocina, y muchas veces no es que tenga urgencia de contar con ese artefacto, simplemente siente que sus bolívares están bien protegidos en una licuadora, porque no tienen confianza", resaltó Antonio Ledezma en una entrevista con Reuters.

Según Ledezma, que tiene larga vida en la política venezolana y cobró protagonismo tras ganar la alcaldía hace un año, incluso los "chavistas" podrían buscar un viraje político tras 11 años de "revolución socialista", y cuatro de una Asamblea Nacional que respalda todas las propuestas de Chávez.

La elección legislativa está prevista para el 26 de septiembre, y aunque Chávez confía en la victoria, en el seno de su partido dudan que puedan quedarse con las 2/3 partes de los curules que le permitiría aprobar leyes orgánicas.

"Hay gente que pudiera tener simpatías por el presidente Chávez, pero que no está de acuerdo con la manera como se ha manejado el Parlamento, que se ha convertido en un 'ghetto' de sectores radicales", advirtió.

"Se quiere un Parlamento que se ocupe de controlar al Poder Ejecutivo", añadió.

La oposición se retiró en bloque de la elección legislativa del 2005, alegando ventajismo oficialista, y el cuerpo quedó en manos oficialistas, que ahora tiene un puñado de opositores que se han alejado del gobierno. Pero esta vez, según Ledezma, la contienda de septiembre podría dejar a Chávez en minoría.

¿Bomba de tiempo? Mientras Chávez lleva una decena de victorias electorales, los 28 millones de habitantes del país han vivido azotados por la delincuencia y la inflación por años. Además, meses atrás se iniciaron frecuentes fallas eléctricas y del servicio de agua.

Pero el mandatario, un hábil militar retirado que habla coloquialmente en largos discursos, ha logrado mantener la simpatía de los electores.

"Chávez es consecuencia de los errores cometidos (por la oposición) y por eso hay que hacer una ola de rectificaciones y de renovación del compromiso que tenemos con la colectividad", dijo Ledezma.

Analistas afirman que actualmente la popularidad del mandatario ha caído unos 10 puntos en los últimos meses, lo que plantea un reto para la llamada "Campaña Admirable" del oficialismo con miras a las legislativas.

Hace un año, Chávez triunfó en un referendo que le permite la postularse a la presidencia cuantas veces quiera, al convencer a los electores una propuesta que partió con 8% de respaldo.

Una nueva ley electoral que permite al partido con más votos quedarse con un mayor porcentaje de curules que el de sufragios a su favor, pone en dificultades a decenas de partidos políticos y organizaciones civiles opositoras que deben presentar candidatos unitarios para lograr entrar en el Legislativo.

"Estamos hablando de presentar candidaturas unitarias, pero que tengan una plataforma, un programa de lucha", dijo Ledezma, pese a que asegura que el gobierno fortaleció sus finanzas para la campaña con la devaluación.