Brasilia, Xinhua. Manifestaciones en más de un centenar de ciudades brasileñas han sido anunciadas para este sábado 7 de septiembre, cuando Brasil celebra el Día de la Independencia, retomando la agenda de reivindicaciones de las protestas de junio y julio pasado, como la lucha contra la corrupción y mejores servicios públicos.

De acuerdo con reportes de este viernes de la prensa local, en las redes sociales más de 400.000 personas confirmaron presencia en los actos.

Una de las principales convocatorias y la que más preocupa a las autoridades es la movilización convocada en Brasilia, donde la presidenta Dilma Rousseff encabezará por la mañana el tradicional desfile para conmemorar la fecha patria.

La Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal estima la presencia de unos 50.000 manifestantes.

Para facilitar la seguridad de los actos oficiales, el gobierno determinó reducir el tiempo del desfile cívico-militar para una y diez minutos.

El gobierno reforzará las medidas de seguridad también por la tarde, cuando será realizado un amistoso entre las selecciones de fútbol de Brasil y Australia en el estadio Mané Garrincha de la capital brasileña.

En la red social Facebook, una página denominada Operación 7 de Setiembre muestra la variada gama de posiciones ideológicas de los que adhieren a las manifestaciones, yendo desde la derecha que pide la intervención de los militares hasta grupo de extrema izquierda como los anarquistas Black Blocks, que proponen protestas violentas.

En Brasilia y Rio de Janeiro, las autoridades determinaron que las personas que se manifiesten utilizando máscaras estarán obligadas a identificarse a las fuerzas de seguridad.

Este jueves, un grupo de artistas e intelectuales presentaron un pedido formal al gobierno de Rio de Janeiro pidiendo mesura en la actuación de las fuerzas policiales, acusadas en varias ciudades de haber exagerado en la represión a manifestantes.

Encuestas recientes apuntaron que 89 por ciento de los brasileños aprueba las manifestaciones populares que se extendieron por el país sudamericano, y que cerca de 35 por ciento pretendía participar de nuevas manifestaciones.

Los principales motivos de los entrevistados para salir a las calles es pedir más inversiones en salud, la lucha contra la corrupción, la falta de seguridad pública, la inflación y la educación.