Este martes la Cancillería argentina envió una nota de protesta a la embajada de Nicaragua en Buenos Aires para condenar la presencia del vicepresidente de Asuntos Económicos de Irán, Mohsen Rezai, en la asunción de Daniel Ortega como presidente.

Rezai tiene una orden de captura internacional librada por la justicia argentina por considerarlo uno de los responsables del atentado terrorista contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en 1994, que provocó la muerte de 85 personas y dejó cientos de heridos.

"El Gobierno argentino lamenta profundamente tomar conocimiento de la presencia en la República de Nicaragua del señor Rezai", indicó la nota enviada por Argentina, que recuerda que el funcionario iraní está imputado en la causa por el ataque a la mutual judía y que la justicia argentina busca que comparezca en sus tribunales.

"Los hechos que se imputan al señor Rezai constituyen un crimen de lesa humanidad en virtud del derecho internacional(...) El Gobierno de la República Argentina (...) espera contar con la plena colaboración de la comunidad internacional para asegurar la comparecencia de los imputados y el esclarecimiento de la causa AMIA", agregó.

El ataque a la mutual judía, que se produjo dos años después de un atentado contra la embajada de Israel en Argentina, nunca fue esclarecido y diversos organismos denunciaron intentos de manipulación de un caso con repercusión internacional, que involucra a exfuncionarios de Irán como autores intelectuales.

Rezai participó como invitado en la asunción del cuarto mandato consecutivo de Ortega en Nicaragua, horas después de que Estados Unidos y la Unión Europea impusieran sanciones a varias figuras de su gobierno tras unas elecciones que Washington calificó de "farsa".

La mayoría de las naciones occidentales y regionales rehuyeron la ceremonia de investidura de Ortega el lunes por la noche, aunque líderes de izquierda como el presidente venezolano Nicolás Maduro y su par cubano Miguel Díaz Canel viajaron para mostrar su apoyo.

A la ceremonia también asistió el embajador argentino en Managua, Daniel Capitanich, quien no cuestionó la presencia de Rezai, lo que generó críticas al gobierno de parte de la oposición y de la comunidad judía argentina.

Tras los cuestionamientos, la Cancillería condenó la presencia de Rezai en la asunción y envió la nota de protesta.