Buenos Aires. Una comisión bicameral del Congreso argentino aprobó una resolución para declarar inválido el intento del gobierno de usar reservas del Banco Central para el pago de deuda pública en poder de acreedores privados.

Con la ausencia del oficialismo, que acudió a la justicia para anular la conformación de dicha comisión, diputados y senadores opositores habilitaron el próximo tratamiento del decreto en sesión ordinaria.

"Con la firma del dictamen, le pusimos freno a la trampa (del gobierno)", dijo Luis Naidenoff, senador de la opositora Unión Cívica Radical (UCR).

Para que tenga validez la derogación del llamado decreto de necesidad y urgencia (DNU) que busca usar US$4.328 millones de reservas para pagar deuda, tanto la Cámara de Diputados como el Senado deberán lograr mayoría simple.

"Este dictamen (resolución) es absolutamente nulo, ya que es producto de una constitución irregular de la comisión (bicameral), algo sobre lo que tiene que expedirse la justicia", sostuvo Miguel Pichetto, jefe de la bancada oficialista de senadores.

Si los opositores alcanzan a sumar votos suficientes, los fondos depositados en una cuenta del Tesoro deberán retornar al Banco Central. Caso contrario, el DNU tendrá vigencia.

Por una medida cautelar de la justicia, actualmente el dinero en disputa está inmovilizado. El traspaso se hizo el 1 de marzo, cuando la presidenta Cristina Fernández firmó el decreto bajo análisis.

La administración central afronta una nueva crisis política por la controversia con el Congreso y la justicia por la decisión de tomar reservas para pagar deuda, en momentos que se aguarda el lanzamiento de un demorado canje de bonos impagos por US$20.000 millones.

El gobierno argentino perdió el control del Congreso en diciembre a manos de una oposición dividida que ya ha tenido problemas en el pasado para lograr posiciones comunes en algunos temas legislativos.