Ciudad de Juárez. Presuntos sicarios del narcotráfico irrumpieron la madrugada del domingo en una fiesta de cumpleaños en Ciudad Juárez, en la frontera con Estados Unidos, y mataron a 14 personas, en la más reciente masacre en una de las ciudades más violentas del mundo.

Hombres armados salieron de varias camionetas y dispararon contra jóvenes, un grupo de estudiantes de bachillerato que celebraran el cumpleaños de uno de ellos en una casa.

Cuerpos yacían en la calle afuera de la casa y la sangre se acumulaba frente a automóviles estacionados frente al lugar. Adentro de la casa, el piso estaban bañado de sangre y las paredes tenían marcas de las balas.

"Los hombres llegaron en cuatro camionetas, bien armados. Entraron a la casa y balearon a todos, se oían los balazos por todas partes", dijo a Reuters un vecino del lugar en donde se cometió el crimen.

Patricia González, fiscal de Chihuahua, estado donde se encuentra Ciudad Juárez, dijo que el suceso estaba posiblemente ligado al narcotráfico.

"Tenemos dos líneas de investigación; una de ellas relacionada con el narcotráfico. Sabemos por testigos que llegaron buscando alguien", dijo González pero declinó dar más detalles.

En ocasiones anteriores, sicarios han atacado fiestas en la ciudad en busca de rivales, mientras que ha habido algunos casos en los que adolescentes se han visto envueltos en el secuestro de otros jóvenes.

Once menores asesinados. González señaló que los muertos son tres adultos y 11 menores de edad. Otras 14 personas fueron heridas, dos de ellas de gravedad. Todas las víctimas tenían entre 15 y 20 años de edad, había dicho más temprano el Ejército.

La fiscal negó reportes que señalaron más temprano que los jóvenes estaban celebrando una victoria deportiva.

"Eran unos 15 hombres, cerraron las calles alrededor y empezaron a disparar a la casa, avanzando hacia el interior", dijo Torres.

La violencia en Juárez. Ciudad Juárez, fronteriza con El Paso, Texas, es considerada la ciudad más violenta del país y es escenario de enfrentamientos de cárteles de la droga que se disputan las rutas del tráfico de narcóticos hacia Estados Unidos.

La violencia está escalando a pesar de la fuerte presencia de policías y soldados patrullando las calles. Unas 2.650 personas murieron en hechos violentos relacionados con el narcotráfico en Ciudad Juárez el año pasado y los asesinatos han crecido desde que inició el año.

En algunos de los peores ataques, hombres armados han irrumpido en centros de rehabilitación de drogadictos en la ciudad, donde se ubican una gran cantidad de maquiladoras, en los últimos dos años. Dos incidentes de este tipo dejaron un saldo de 28 personas muertas en septiembre.

México es una ruta clave para la cocaína proveniente de Sudamérica, además de haberse convertido en un fuerte productor de marihuana y heroína.

El presidente mexicano, Felipe Calderón, tiene desplegados a cerca de 45.000 militares en distintas zonas del país para combatir a las bandas de narcotraficantes que luchan por las rutas para introducir drogas a Estados Unidos, el principal consumidor de estupefacientes del mundo.

Pero la presencia del Ejército no ha conseguido disminuir la violencia. Más de 17.000 personas han muerto desde que Calderón asumió en diciembre de 2006, en su mayoría narcotraficantes por enfrentamientos entre ellos o con fuerzas de seguridad.

El Ejército, blanco de acusaciones de abusos de derechos humanos, entregó a mediados de enero el control de Ciudad Juárez a la policía federal, en un intento de Calderón por refrescar su cruzada contra el narcotráfico en la violenta ciudad.