Las autoridades federales de Estados Unidos aseguraron este domingo que están tratando el tiroteo un día antes dejó al menos 20 muertos en un centro comercial de El Paso (Texas) como un caso de "terrorismo doméstico" y "delito de odio".

"Estamos tratando esto como un caso de terrorismo doméstico y vamos a hacer lo que hacemos a los terroristas en este país, que es ofrecer una justicia rápida y certera", indicó John Bash, fiscal federal para el distrito oeste de Texas.

"Puedo decirles desde el principio que el cargo estatal es asesinato capital, entonces él (el atacante) es elegible para la pena de muerte", dijo el fiscal del distrito Jaime Esparza, quien compareció junto a Bash. "Pediremos la pena de muerte", reiteró.

"Invasión hispana de Texas". Previamente, los investigadores habían apuntado a un posible vínculo del sospechoso de la masacre, Patrick Crusius, con un manifiesto publicado en internet en el que se critica "la invasión hispana de Texas".

El Paso es ciudad fronteriza con México con cerca de 700.000 habitantes y según datos del censo, más del 80% de la población es de origen hispano.

Crusius, de 21 años, se encuentra detenido en la cárcel del condado de El Paso.

Texas es uno de los estados que cuenta con pena de muerte, por lo que la sentencia podría conllevar la ejecución del acusado.

El Paso es ciudad fronteriza con México con cerca de 700.000 habitantes y según datos del censo, más del 80% de la población es de origen hispano.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, confirmó tres ciudadanos entre los fallecidos y al menos seis entre los heridos.