Santiago. A las 8.30 horas locales (11.30 GMT), la socialista Michelle Bachelet ingresó por última vez en su calidad de presidenta de Chile a la sede de gobierno, el Palacio de La Moneda, dando inicio al ceremonial del cambio de mando.

Bachelet, una pediatra de 58 años, saludó a un grupo de adherentes, en su mayoría mujeres, que se agolparon en las afueras de La Moneda y posteriormente recibió los honores de la guardia presidencial.

La mandataria, que deja su cargo con un histórico nivel de popularidad de 84%, tiene previsto sostener las últimas reuniones para despedirse de quienes fueron sus ministros y colaboradores durante sus cuatro años de gobierno.

Posteriormente, se dirigirá al Congreso Nacional en Valparaíso, a 140 kilómetros de Santiago, para participar en la ceremonia oficial de traspaso de mando, donde a las 12.00 horas locales (15.00 GMT) asumirá el empresario de derecha Sebastián Piñera.

La noche del miércoles, en cadena de radio y televisión, la saliente mandataria hizo un repaso sobre sus cuatro años de gestión y, particularmente, sobre la labor desplegada en los últimos días, producto del devastador terremoto de 8,8 grados del pasado 27 de febrero.

En ese sentido, resaltó durante su administración trabajó por fortalecer el rol del Estado para proteger a la población, en particular a los más vulnerables. "La idea de protección social, expresada hoy en obras tangibles, es parte del sentido común y del lenguaje de todos los sectores”, dijo  Bachelet, blanqueada por todos sus ministros.

En la oportunidad, reivindicó los “inmensos logros” de la Concertación por la Democracia, la coalición de centroizquierda que gobernó el país durante los últimos 20 años, tras derrotar en las urnas a la dictadura de Augusto Pinochet.

“Esto o habría sido posible sin las transformaciones que llevaron a cabo los Presidentes Patricio Aylwin, Eduardo Frei y Ricardo Lagos. Soy representante de una coalición que puede mostrar hoy una obra muy sólida que la historia sabrá reconocer”, afirmó.

Y agregó que "gracias al progreso de estos años entregaremos al nuevo gobierno un país política, social y económica estable, más justo y solidario, respetado internacionalmente y con amplia credibilidad en la labor de sus autoridades”.

En la oportunidad, también tuvo palabras de aliento para las víctimas del terremoto, asegurando que hoy “es la hora de la unidad y de la generosidad”, por lo que llamó a todos los sectores "a colaborar con la enorme tarea de la reconstrucción nacional”.