Roma. Un gran número de italianos descontentos con las peleas de los políticos dieron la espalda a las elecciones regionales de domingo y lunes, lo que podría dar lugar a un mal resultado para el primer ministro, Silvio Berlusconi.

"Estamos todos un poco molestos. No tengo una opinión definida, pero está claro que hablaron poco de contenidos y mucho de luchas políticas, que no agradan a nadie", dijo el votante romano Armando Rizzo.

Con más de 41 millones de personas llamadas a las urnas para elegir a los gobernadores de 13 de las 20 regiones italianas, a las autoridades de cuatro provincias y casi 500 ayuntamientos, la votación era considerada una medida del apoyo a Berlusconi dos años después de iniciado su tercer mandato.

El magnate de los medios hizo una campaña exhaustiva, instando a los votantes a acudir a las urnas, para evitar una situación como la de las elecciones regionales francesas de este mes, que han dañado al presidente Nicolas Sarkozy.

El domingo, primer día de una votación que tiene previsto concluir a las 3 de la tarde hora local (1300 GMT) del lunes, la participación fue un 9 por ciento menor que la del primer día de las elecciones regionales de hace cinco años, cuando el 71,5 por ciento de los que podían votar lo hicieron.

Las encuestas dicen que los votantes están descontentos con el fracaso de los políticos para abordar su mayor preocupación -la amenaza de pérdida de empleos- durante una campaña que se centró en las luchas entre partidos y un escándalo de sobornos que implicó a un alto funcionario próximo al primer ministro.

Tras un 2009 turbulento para Berlusconi, que vivió un divorcio, escándalos de prostitución y batallas legales para mantenerlo alejado de los tribunales por casos de supuesta corrupción, el primer ministro está siendo ahora investigado por intentar acallar a los programas televisivos críticos con él.

Hartos de los políticos. Los encuestadores dicen que la masiva abstención dañaría al Partido de la Libertad de Berlusconi más que a la oposición de centroizquierda, a la que el primer ministro venció en los comicios nacionales del 2008.

Cuando se le preguntó por qué creía que la participación era tan baja, otro votante de Roma, Marco Stella, dijo a Reuters: "Está claro que la gente está harta de todos estos juegos políticos".

Las encuestas esperan que la centroderecha mantenga el control de las regiones de Lombardía y Veneto, en el norte industrial, y gane Calabria y posiblemente Campania, en el sur, más pobre.

La centroizquierda debería controlar al menos cinco regiones -cuatro de las cuales en su bastión tradicional del centro del país- Emilia Romagna, Toscana, Umbría y Marche- y Basilicata en el sur.

El partido de Berlusconi sufrió un serio revés al perderse el plazo para registrar su lista de candidatos para Roma, obstaculizando a su contendiente a gobernadora de Lazio, Renata Polverini, frente a la ex comisaria europea Emma Bonino.

Además de la amenaza de una participación baja, el primer ministro, de 73 años, también se enfrentaba con la dura competencia de votos en el norte industrial por parte de su partido de coalición, la Liga Norte.