Washington. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, enviará el domingo a su vicepresidente a Oriente Medio para intentar reunir apoyo para el restablecimiento del proceso de paz entre Israel y los palestinos, a pesar del escepticismo de ambas partes.

Irán es otro punto de conflicto para muchos israelíes, quienes ven la dedicación de Obama a la diplomacia y a las sanciones limitadas para detener el programa nuclear de Teherán como una quimera.

Un ministro del gabinete israelí, comentando sobre la visita de Joe Biden, señaló que las declaraciones del presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, quien describió los ataques del 11 de septiembre del 2001 contra Estados Unidos como una "gran fabricación", son una preocupación.

"Lo que tenemos aquí es un loco, y las personas locas pueden hacer sólo cosas locas", dijo el ministro de Industria y Comercio Binyamin Ben-Eliezer a Radio Israel. "Los estadounidenses deben ver cómo pueden crear una realidad en la que puedan detener al loco", añadió.

Una fuente política israelí dijo que el Estado judío esperaba que el mensaje de Biden será "no ataquen Irán", una recomendación de cautela que Washington ya ha expresado durante contactos con líderes locales.

El vicepresidente de Estados Unidos se reunirá con líderes israelíes, palestinos, egipcios y jordanos desde el lunes, pero una parte importante de su viaje será la diplomacia pública -garantizar a los israelíes que Obama está comprometido con su seguridad y explicarles por qué deberían estar dispuestos a hacer concesiones en favor de la paz.

No se espera que Biden tome parte en las conversaciones indirectas entre israelíes y palestinos que serán lideradas por el enviado especial de Obama, George Mitchell.

Difícil tarea. Biden, quien será la autoridad estadounidense de mayor rango que visita Israel desde que Obama llegó al poder en enero del 2009, enfrenta una tarea difícil, dicen funcionarios y analistas israelíes. Obama podrá gozar de la condición de superestrella en otras partes del mundo, pero no en Israel.

Muchos israelíes no confían en el acercamiento del presidente al mundo musulmán, una prioridad que destacó con sus visitas de alto perfil a Egipto y Arabia Saudita, y posteriormente este mes a Indonesia.

"Si se supone que Israel debe hacer sacrificios por un acuerdo de paz, el público israelí debe estar convencido de que va a recibir suficiente respaldo de Estados Unidos", dijo un funcionario israelí, afirmando que la visita de Biden es el inicio de ese proceso.

Las tensiones entre Estados Unidos e Israel comenzaron cuando Obama pidió la total detención de la construcción en los asentamientos judíos, aunque su Gobierno dio un paso atrás temporalmente, aceptando una moratoria limitada a las nuevas construcciones.

Aún persisten otras diferencias sobre los próximos pasos y el rango de las negociaciones con los palestinos.

Antes de la visita de Biden, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, y el almirante Mike Mullen, presidente del Estado Mayor Conjunto, defendieron en Israel la opción de no adoptar medidas militares contra Irán, un mensaje que posiblemente el vicepresidente repetirá.

"Un ataque (de Israel) podría ser tan desestabilizador como el que Irán obtenga un arma nuclear", dijo un funcionario estadounidense, agregando que los líderes israelíes "están muy conscientes de nuestras preocupaciones".

Un funcionario israelí dijo que los estadounidenses han dejado en claro que Israel "no tiene una opción militar sin la aprobación de Estados Unidos, y no tenemos esa aprobación en este momento".

Funcionarios israelíes y estadounidenses dijeron que la principal fuente de desacuerdo sobre Irán por el momento era la extensión de las futuras sanciones, en lugar de los pros y contras de una acción militar.

El funcionario israelí dijo que el primer ministro Benjamin Netanyahu, quien se reunirá con Biden durante su visita, estaba "decepcionado" por las sanciones propuestas hasta el momento por Estados Unidos. "Esto no es lo que se nos prometió", afirmó.

Cuando se le preguntó si eso quería decir que Netanyahu buscaría la autorización de Estados Unidos para atacar a Irán, otro funcionario israelí de alto rango dijo: "Aún no estamos en ese punto (...) Este es el momento de actuar sobre las sanciones y es prematuro discutir cualquier otra cosa".

Israel ha pedido que se impongan sanciones "agobiantes". Washington quieren que estas se concentren contra individuos de línea dura y está cauteloso de que castigos muy amplios puedan desestabilizar a la economía iraní por completo y alienar a su pueblo.