Bogotá. Una quincena de carreteras bloqueadas, enfrentamientos entre manifestantes y policías, así como decenas de heridos, fueron este martes los protagonistas del segundo día de la huelga nacional del sector agrario en Colombia, que no alcanza a ser masiva pero sí afecta a por lo menos cinco departamentos del país.

"Tenemos dificultades en cuatro departamentos: Arauca (noreste), Putumayo (sur), Boyacá (centro) y en Nariño (suroeste), y se registra un bloqueo que se está levantando en el sur del Cauca (suroeste)", dijo el ministro del Interior, Fernando Carrillo, en un balance de las primeras 36 horas del paro, que empezó el lunes.

Carrillo se mostró satisfecho por mantener el control sobre la mayoría del territorio nacional: "El gobierno registra con beneplácito que la mayoría de los colombianos ha entendido que es legítimo protestar, pero que las vías de hecho y los bloqueos deben ser rechazados".

Por la mañana, el Instituto Nacional de Vías (Invías), reportó por lo menos quince carreteras bloqueadas en su totalidad por protestas en los mismos departamentos en los que el Gobierno reconoció tener "dificultades".

Eso, pese al despliegue de más de 12.000 policías en las vías para mantener el orden.

Uno de los escenarios más conflictivos es la carretera entre Bogotá y Tunja, capital del departamento de Boyacá, donde el lunes se registraron enfrentamientos entre productores de papa y de leche con la Policía y en la que esta mañana persistían dos bloqueos totales.

De hecho, este martes no hubo transporte terrestre entre Tunja y Bogotá por el temor de los operadores a transitar después de que el lunes fueran atacados con piedras nueve autobuses en esa ruta.

En las refriegas registradas en Boyacá, junto las de Campo de la Cruz (Atlántico, norte), en la vía entre Tuluá y Buga (Valle del Cauca, suroeste), así como en Nariño, la Policía reportó un total de 32 lesionados en sus filas.

Los manifestantes por su parte, dijeron que cerca de cuarenta campesinos fueron heridos en los mismos incidentes. Informaron, además, de un herido de bala en el municipio de Segovia (Antioquia, noroeste), que fue atendido en un centro hospitalario.

Tras el inicio en un "puente" festivo de la huelga, este martes cobraron mayor protagonismo los centros urbanos, que convocaron a centenares de manifestantes en una veintena de capitales.

En Bogotá se registraron incidentes sin mayores consecuencias entre la Policía y estudiantes en los alrededores de la Universidad Nacional.

Medios locales también informaron este martes de que grupos de estudiantes encapuchados impedían el acceso a la Universidad Industrial de Santander en la ciudad de Bucaramanga, capital del departamento de Santander (noreste).

El acceso al Hospital del Kennedy, uno de los principales de la zona sur de Bogotá, fue bloqueado por trabajadores de esa entidad pese a la amenaza del ministerio de Trabajo de que se imputarán cargos contra los responsables de la interrupción de los servicios esenciales.

A raíz de estos incidentes, el defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora, pidió a los participantes en la huelga que se abstengan de recurrir a la violencia en sus manifestaciones y respeten a quienes no están involucrados en ellas.

"La Defensoría del Pueblo recuerda que el derecho a la protesta es un pilar fundamental para el ejercicio de la democracia y el Estado debe adoptar las medidas necesarias para protegerla de manera efectiva, siempre y cuando sea pacífica, es decir, sin violencia, armas, ni alteraciones graves del orden público", señaló el organismo.

La huelga indefinida empezó el lunes y fue convocada por el movimiento Dignidad Cafetera y secundada por otros sectores del campo, camioneros y trabajadores de la salud.