La Paz. El presidente de Bolivia, Evo Morales, agradeció una resolución de respaldo de los países de la Organización de los Estados Americanos que condenó y exigió explicaciones por el bloqueo aéreo en Europa al avión presidencial, cuando volaba de regreso a la capital boliviana tras una visita a Rusia.

Morales también repudio la actitud de algunos gobiernos europeos que denegaron una disculpa al pueblo boliviano por el incidente aéreo, generado por sospechas de que en el aparato presidencial  también viajaba el ex agente de la CIA, Edward Snowden.

"Agradezco a la OEA por el respaldo, por la condena; estoy muy contento, saludo que estos países hayan defendido a Evo Morales, a los pueblos de América Latina y el Caribe", afirmó el mandatario en un acto público donde entregó 44 camionetas doble cabina al Instituto Nacional de Innovación Agropecuario Forestal (Iniaf).

Morales aludió a la solidaridad que recibió de la OEA, que condenó el incidente y llamó a Francia, Portugal, Italia y España para que dieran explicaciones y se disculparan por el incidente.

El pronunciamiento de la OEA fue emitido el martes por el Consejo Permanente del organismo regional en Washington.

Al cabo de deliberaciones que se extendieron más de diez horas, el Consejo de la OEA resolvió una condena a "las actuaciones que violan principios básicos del derecho internacional, como la inviolabilidad de los jefes de Estado".

El documento plantea un "firme llamado" a los gobiernos de Francia, Portugal, Italia y España para que "brinden las explicaciones necesarias sobre los hechos ocurridos con el presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales Ayma, así como las disculpas correspondientes".

Aún así, la OEA convocó a un diálogo "respetuoso y constructivo entre las partes, conforme a las normas del derecho internacional y los mecanismos de solución pacífica de controversias".

Morales ratificó su molestia porque algunos países de Europa como Italia y Portugal denegaron las explicaciones sobre el episodio internacional que el mandatario boliviano sufrió junto a su delegación cuando retornaba de Moscú a La Paz.

Para el jefe de Estado, "no es posible" que existan todavía potencias en el mundo que quieran hacer daños a los países de Latinoamérica "por más de 500 años".

Clara y contundente. A su vez, el embajador de Bolivia ante la OEA, Diego Pari, aseguró este miércoles que la resolución del organismo fue "clara y contundente".

En entrevista con varios medios televisivos desde Washington, Pari dijo que "no hubo duda de que debía salir un documento con la contundencia que se expresó, definitivamente la posición de la OEA ha sido clara".

Añadió que la participación de Bolivia en la sesión de la OEA, que fue solicitada por Nicaragua, Ecuador, Venezuela y el país, fue "un triunfo" porque puso "el nombre de Bolivia en alto e hizo respetar los derechos con justicia".

Dijo, sin embargo, que también se evidenció la existencia de países que intentan "intimidar e imponer decisiones",  como España e Italia a quienes se escuchó decir que "tomarían sus propias decisiones".

Además, manifestó que esos países pretendieron deslindar responsabilidad en el hecho que fue calificado por el gobierno como un secuestro del presidente por parte del imperio.

A su vez, el senador oficialista, René Martínez, lamentó la actitud de soberbia de algunos países europeos que no asumen sus errores y prefieren argüir acciones técnicas, sin ser claros.

"De cualquier forma, Bolivia sentó precedente histórica para que otras potencias respeten a los países pequeños", agregó.

Considera que estas acciones han demostrado que la región latinoamericana está unida ante acciones que afectan a la dignidad de los pueblos.

La resolución fue considerada una victoria de Bolivia y Latinoamérica al demostrar a países hegemónicos que los países por más pequeños que sean, merecen su reconocimiento, dijo a su vez el experto en relaciones diplomáticas, Gustavo Aliaga.

Declaró que la región latinoamericana dejó establecido que ante cualquier agresión por parte de potencias, se manifestarán unidos contra una injusticia internacional.