La Paz. Ana María Romero, veterana periodista y ex defensora del pueblo, se convertirá este viernes en la primera mujer en presidir el Senado de Bolivia, en otro paso de un avance femenino sin precedentes en la política del país sudamericano.

La asunción de Romero, de 68 años, se producirá en el marco del inicio del segundo mandato presidencial del líder indígena Evo Morales, quien ganó una mayoría calificada en las dos cámaras legislativas cuando fue reelecto por casi dos tercios de los votos en diciembre.

"Pretendemos realizar una gestión de concertación", dijo la futura presidenta del Senado, quien no tiene militancia política y fue invitada personalmente por Morales para encabezar la lista de candidatos legislativos del oficialismo.

Romero, de conocida identificación con la doctrina social católica, fue elegida por la bancada oficialista que designó también al ex ministro de Defensa Legal del Estado Héctor Arce como futuro presidente de la Cámara de Diputados.

La presencia femenina subirá drásticamente en la Asamblea Legislativa Plurinacional, como pasará a llamarse el Congreso, por la aplicación de una nueva Constitución que ordena la paridad de género en las listas de candidatos.

Antes de Romero, la mujer de mayor ascenso político en Bolivia fue Lydia Gueiler, quien presidió la Cámara de Diputados y ejerció por ocho meses como presidenta interina de la república hasta que fue derrocada por un golpe militar en julio de 1980.

En los comicios de diciembre fueron elegidas 46 senadoras y diputadas, que representan 28% de los 166 legisladores titulares de las dos cámaras bolivianas, pero la participación de las mujeres sube a 50% se si considera a los parlamentarios suplentes.

Organizaciones femeninas han anunciado que su próxima lucha será que las mujeres constituyan 50% del gabinete ministerial de Morales y de los órganos legislativos regionales.