Brasilia, Xinhua. El gobierno de Brasil indicó este miércoles que abrió una investigación a cargo de la Policía Federal y la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) sobre el supuesto espionaje a comunicaciones electrónicas y telefónicas atribuido a Estados Unidos, tras negar que haya autorizado esa práctica.

"El gobierno brasileño no autorizó ni tenía conocimiento de las actividades denunciadas. La eventual participación de persona, institución o empresa del país en esas actividades es inconstitucional, ilegal y sujeta a las penas de la ley", indicó en un comunicado difundido por la Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia.

También refirió algunas medidas tomadas por el gobierno de Dilma Rousseff desde que el supuesto caso de espionaje fue ventilado por el diario "O Globo" esta semana.

"El embajador estadounidense Thomas Shannon fue convocado para que ofrezca explicaciones sobre lo ocurrido", subraya el comunicado.

El martes, el canciller Antonio Patriota dijo que el gobierno aguarda una respuesta formal de Estados Unidos, que a su vez anunció que no responderá públicamente.

"Fue creado un Grupo Técnico Ministerial, formado por los ministerios de Justicia, Relaciones Exteriores, Defensa, Comunicaciones, Ciencia y Tecnología, Gabinete de Seguridad Institucional y Asesoría Especial de la Presidencia de la República, con el objetivo de analizar el caso y proponer las medidas pertinentes", agregó la nota.

A partir del análisis del Grupo Interministerial, serán solicitadas "explicaciones adicionales al gobierno de Estados Unidos".

También fue determinada la apertura de una investigación por la Policía Federal y por la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel).

El lunes, la presidenta Rousseff afirmó que el gobierno brasileño no concuerda con ninguna interferencia en las comunicaciones hecha por ningún país, y señaló que invadir la privacidad de los ciudadanos es una violación a los derechos humanos.

"O Globo" publicó, a partir de las denuncias del ex contratista de los servicios de inteligencia estadounidenses, Edward Snowden, que Estados Unidos practica espionaje masivo sobre comunicaciones electrónicas y telefónicas en Brasil.

Las denuncias apuntaron que ya en 2002 había un esquema masivo de espionaje montado en el país sudamericano, con una base en Brasilia que actuaba a través de agentes de inteligencia que se hacían pasar por diplomáticos.

En los documentos oficiales divulgados, Brasil aparece destacado en mapas de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de Estados Unidos como blanco prioritario en el espionaje del tráfico de telefonía y datos, junto con otros países.

Según "O Globo", también otros países latinoamericanos -como Colombia, México, Venezuela, Argentina y Ecuador- fueron blanco del espionaje estaodunidense.