Río de  Janeiro. La jefa de Gabinete brasileña y precandidata presidencial por el gobernante Partido de los Trabajadores (PT), Dilma Rousseff, evitó criticar las últimas medidas de nacionalización de Venezuela y alertó sobre las recientes elecciones en Chile.

Al mismo tiempo, trató de disociar al gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva de la administración de su par venezolano, Hugo Chávez.

"No hay semejanza entre el Gobierno de Lula y el del presidente Chávez. (...) Venezuela es un país simple, que tiene al petróleo como (responsable) del 40% de la economía", dijo Rousseff en entrevista a Radio Tupi de Río de Janeiro.

"Ellos (los venezolanos) tienen sus características y propuestas que no coinciden con las nuestras en varios aspectos. Los problemas de Venezuela no tienen semejanza con los nuestros", remarcó.

La experiencia en Chile. La jefa de Gabinete brasileña también dijo que el regreso de la derecha al poder en Chile provoca una reflexión con relación a la disputa presidencial, que tendrá lugar en Brasil en octubre de este año.

"La elección en Chile puede colocar alguna preocupación en Brasil sobre la importancia de una unión entre la centroizquierda. Allá, ellos fueron desunidos", comentó consultada si temía que la popularidad de Lula no fuera transferida en votos para ella.

En Chile, la popularidad de la presidenta Michelle Bachelet, que llega a 80%, no fue traspasada en votos al candidato de su coalición, el ex mandatario Eduardo Frei, que fue derrotado por el empresario Sebastián Piñera en la segunda vuelta el 17 de enero.

Rousseff podría enfrentar en las elecciones de octubre al diputado Ciro Gomes, que también representa a un partido de izquierda.

El gobernador del estado de Sao Paulo y político de oposición, José Serra, lidera los sondeos de intención de voto.