Brasilia. El gobernador interino del distrito federal de Brasilia renunció este martes por un escándalo de corrupción que ha manchado a uno de los principales partidos de la oposición y podría afectar la campaña del favorito José Serra en la carrera presidencial de octubre.

La renuncia de Paulo Octavio Alves deja efectivamente al distrito federal de la capital Brasilia sin un gobierno, lo que posibilita que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva nombre a un administrador provisorio.

El gobernador de distrito, José Roberto Arruda, fue encarcelado este mes por interferir con una investigación sobre una supuesta conspiración de chantaje sistematizado.

Arruda, Octavio y varios de sus colaboradores están acusados de recibir sobornos de empresas de construcción a cambio de contratos de obras públicas. Ellos niegan las acusaciones.

Octavio es propietario de una de las mayores firmas de construcción en Brasilia.

El escándalo, ampliamente publicitado desde que se conoció en noviembre, podría afectar las posibilidades del Partido Demócratas (DEM) de centro derecha en la elección general del 3 de octubre.

"Esto es desafortunado y será utilizado en nuestra contra", dijo el jefe del DEM, Rodrigo Maia, a medios locales.

El Demócratas es el principal aliado del centrista partido PSDB del gobernador del estado de Sao Paulo, José Serra, quien aventaja a la jefa de gabinete de Lula, Dilma Rousseff, en la carrera presidencial, según sondeos de opinión recientes.

Se esperaba que Serra eligiera a un miembro del DEM como candidato a la vicepresidencia, pero ahora podría intentar convencer al gobernador del estado de Minas Gerais, Aecio Neves, de su propio partido.

Analistas políticos dicen que el escándalo podría hacer más difícil a la oposición el adoptar una postura de superioridad moral en la campaña para la elección de octubre. Había planificado recordar a los votantes del escándalo de financiamiento de campaña de 2005 que involucró al Partido de los Trabajadores de Lula.

Los escándalos de corrupción tienden a surgir en los años electorales en Brasil. Varios políticos, incluidos congresistas y alcaldes, están siendo investigados por la policía federal por sospechas de llenarse los bolsillos a cambio de favores políticos.

Las autoridades electorales dijeron la semana pasada que despojarían al alcalde de Sao Paulo, Gilberto Kassab, también miembro del DEM, de su mandato debido a que supuestamente recibió donaciones ilegales para su campaña en 2008.

Su abogado consiguió una orden judicial esta semana que implica que Kassab permanecerá en su cargo hasta que se emita un fallo definitivo de la corte.