Río de Janeiro, EFE. El gobierno brasileño espera una respuesta satisfactoria de Estados Unidos a las denuncias de espionaje a ciudadanos de este país antes de la visita oficial que la presidenta Dilma Rousseff realizará a Washington en octubre, afirmaron este jueves fuentes oficiales.

"El viaje (de Rousseff) está confirmado por ahora pero seguiremos teniendo un diálogo específico con Estados Unidos sobre ese asunto de las alegaciones de espionaje en los canales apropiados", afirmó el ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Antonio Patriota, en declaraciones a los periodistas.

El canciller, que recientemente calificó como "insatisfactorias" las explicaciones dadas por Estados Unidos, afirmó que Brasil espera recibir las aclaraciones antes de la visita oficial de Rousseff a Washington, en donde será recibida por el presidente Barack Obama el 23 de octubre.

"Esperamos avanzar más antes del viaje. Aún tenemos muchas semanas y meses", afirmó.

Patriota aseguró que el asunto también será abordado en la reunión que tendrá el próximo martes en Brasilia con el secretario de Estado de EE.UU., John Kerry.

Las protestas de los países latinoamericanos se intensificaron luego de que el diario brasileño "O Globo" revelara documentos que muestran que la red de espionaje denunciada por Snowden se había expandido por toda la región, con especial foco en Brasil, México y Colombia.

Pese a que el principal objetivo de la visita de Kerry a Brasil era preparar la visita de Rousseff, las denuncias hechas por el exanalista de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de Estados Unidos Edward Snowden sobre un espionaje global obligaron a modificar la agenda.

"Es un tema (el espionaje) que no puede dejar de figurar en la agenda bilateral entre Brasil y Estados Unidos en este momento", afirmó el canciller.

"Y, hasta como quedó demostrado la semana pasada en Nueva York, ya inscribimos el asunto en la agenda a nivel multilateral", agregó.

Patriota se refirió a la denuncias por el espionaje de EE.UU. que los cancilleres de los países del Mercosur elevaron el pasado lunes en una reunión con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

Dijo igualmente que el Mercosur, a través de la presidenta argentina, Cristina Fernández, también elevó el asunto al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Las protestas de los países latinoamericanos se intensificaron luego de que el diario brasileño "O Globo" revelara documentos que muestran que la red de espionaje denunciada por Snowden se había expandido por toda la región, con especial foco en Brasil, México y Colombia.

En una primera respuesta a las quejas de Brasil, el vicepresidente de Estados Unidos, Joseph Biden, llamó a Rousseff para proponerle que una delegación brasileña visite EE.UU. y conozca detalles técnicos y políticos de los programas de vigilancia de ese país.

Rousseff le transmitió entonces a Biden su "gran preocupación" por "la violación de la privacidad de brasileños y de instituciones de Estado brasileñas".