Brasilia. Brasil extraditó el sábado a Argentina al coronel en retiro uruguayo Manuel Cordero, acusado de cometer delitos contra los derechos humanos durante el régimen militar que gobernó el país entre 1976 y 1983.

Según un portavoz de la policía federal de Brasilia, Cordero fue entregado en una ambulancia a las autoridades argentinas en la ciudad de Uruguaiana, en el estado de Rio Grande do Sul.

El uruguayo participó en la Operación Cóndor, realizada en la década de 1970, que consistía en operaciones conjuntas de los regímenes militares que dominaban Sudamérica para reprimir a los opositores.

Cordero, de 71 años, está acusado por los tribunales argentinos de secuestros y desapariciones, entre las que se incluye la de un niño. También estaría implicado en los asesinatos de dos parlamentarios uruguayos, ocurridos en Buenos Aires en 1976.

Cordero fue detenido en Brasil en febrero del 2007 y la Corte Suprema dictaminó su extradición a Argentina en agosto del año pasado.

Uruguay también quería su extradición, pero Brasil atendió el pedido argentino porque es ahí en donde los delitos fueron presuntamente cometidos.

La extradición coincide con un debate público en Brasil sobre si revisar una ley de amnistía de 1979 sobre abusos a los derechos humanos cometidos durante su régimen militar entre 1964 y 1985.

A diferencia de países como Argentina y Chile, Brasil nunca ha enjuiciado a nadie por el asesinato y la tortura generalizada de disidentes durante su dictadura. La propuesta del mes pasado del presidente brasileño, Luis Inácio Lula da Silva, de crear una comisión de verdad para investigar tales crímenes enfadó a importantes oficiales militares.

Miles de personas fueron asesinadas o desaparecidas durante los gobiernos militares de derecha en Chile, Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay.