El canciller de Brasil, Antonio Patriota, dijo que "el combate al terrorismo" debe basarse en "el derecho internacional y la racionalidad", en una alusión a la retención en Londres de la pareja del periodista Glenn Greenwald, responsable de revelar detalles del sistema de vigilancia estadounidense.

El funcionario adelantó que se quejará ante su par británico, William Hague, por la detención durante nueve horas del brasileño David Miranda, que llegó este lunes a Río de Janeiro tras ser interrogado por una ley “anti-terrorista” en el aeropuerto londinense de Heathrow.

"El combate al terrorismo es legítimo y debe ser articulado de forma tal que impida que vidas inocentes sucumban a actos de violencia gratuita, pero también debe inspirarse en los ideales de multilateralismo, el derecho internacional y la racionalidad", expresó Patriota.

Otro que solicitó explicaciones fue el titular del Comité de Asuntos Internos de la Cámara de los Comunes, Keith Vaz, que le envió una carta a la policía británica con detalles sobre la retención.

"Lo extraordinario es que sabían que es la pareja de Greenwald, por lo que es evidente que no sólo están buscando a las personas que están directamente involucradas (en revelar los programas de espionaje), sino también a sus parejas", comentó.

"Existe preocupación por el uso de legislación anti-terrorista para algo que no parece esté relacionado con terrorismo, por lo que debe ser clarificado pronto", completó.

Otro legislador laborista, Tom Watson, calificó lo sucedido como "un ataque al periodismo".

El parlamentario manifestó que la detención no necesita autorización expresa de funcionarios, pero pidió que algún representante del gobierno aclare si estaban al tanto del hecho.

El ministerio del Interior británico emitió hoy un escueto comunicado en el que informó que la detención de Miranda se hizo bajo la norma "Schedule 7", que "forma una parte esencial de los asuntos de seguridad británicos".

Ese recurso legal, que forma parte de la llamada “ley de Terrorismo” aprobada en el 2000, permite a las autoridades británicas interrogar a sospechosos de "participan en actividades terroristas" en aeropuertos, puertos y fronteras por hasta nueve horas, antes de decidir si se formaliza el arresto.

Además, brinda el poder de confiscar objetos personales de la persona demorada, como fue el caso de Miranda, al que se le secuestraron varios equipos electrónicos personales.

Desde el 5 de junio pasado, el periodista Greenwald escribió una serie de artículos en el diario The Guardian, en los que describió los programas de vigilancia que la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) estadounidense, a partir de la información filtrada por el ex agente de la CIA Edward Snowden.

Según denunció el propio periodista, su pareja fue interrogada en todo momento sobre la labor que están desarrollando referida al escándalo que involucró principalmente al gobierno de Barack Obama.

"Esto fue un mensaje de intimidación a los que trabajamos periodísticamente en informar sobre la NSA y su homólogo británico, el GCHQ", acusó.

Un vocero de la Casa Blanca, John Earnest, aseguró que la decisión de demorar a Miranda “fue tomada por el Reino Unido, sin involucramiento de Estados Unidos”.

"Teníamos indicaciones que era algo que podría ocurrir", admitió el portavoz, pero aclaró que “no es algo que solicitamos".