La caída de la popularidad de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, a causa de las masivas protestas callejeras de las últimas tres semanas, la relegó como favorita para las elecciones en beneficio de su antecesor y correligionario, Luiz Inácio Lula da Silva, según una encuesta privada.

“Lula no es candidato; la presidenta es nuestra candidata”, afirmó la ministra de la Casa Civil (jefa de gabinete) y dirigente del Partido de los Trabajadores (PT) gobernante, Gleisi Hoffmann, consultada sobre el resultado del sondeo.

Según la encuesta, si Rousseff se postulara a la reelección ganaría en primera vuelta con 30% de los votos, pero debería ir a balotaje con la ecologista Marina Silva -quien fue ministra de Lula-, que obtendría 23%, y quedaría fuera de la contienda el socialdemócrata Aécio Neves, con 17%.

En cambio, si el candidato oficialista fuera Lula, tampoco evitaría el balotaje pero llegaría a él con notoria ventaja, al imponerse en primera vuelta con 46%, contra 19% de Silva y 14% de Neves.

Entre los entrevistados que se declararon militantes del PT, 75% prefirió a Lula sobre Dilma, aseguró el diario Folha de Sao Paulo, que publicó este domingo los resultados del trabajo elaborado por su vinculado Instituto Datafolha.

Datafolha divulgó este sábado otra encuesta según la cual la popularidad de Rousseff cayó 27 puntos, de 57 a 30%, en las últimas tres semanas, informaron las agencias de noticias ANSA y DPA.

La investigación reflejó que la cantidad de indecisos se duplicó de 12% a principios de junio a 24% después de tres semanas de protestas.

Asimismo, los autores interpretaron que los puntos de popularidad perdidos por Rousseff beneficiaron a Silva y al presidente del Supremo Tribunal Federal (STF, corte suprema), Joaquim Barbosa -quien aclaró la semana pasada que no desea ser candidato a la Presidencia-, pero no a Neves, del principal partido opositor.

Lula, quien se encuentra en Adis Abeba, opinó que “es saludable” la ola de protestas callejeras pero no se pronunció sobre la cuestión electoral.

“Las personas quieren más en Brasil, más transporte, más salud, más salario, cuestionar el costo del mundial (de fútbol de 2014); creo que eso es saludable para un país que vive apenas poco más de 20 años de democracia continua”, afirmó el ex mandatario, según divulgó el Instituto Lula.

“En los últimos 15 días vieron por televisión que existe en Brasil mucho movimiento, marchas y protestas; quería decirles qué feliz es el país que tiene un pueblo que tiene libertad para manifestarse”, señaló el líder del PT durante un seminario de la Fundación Lula, la Unión Africana y la FAO.

En tanto, Hoffmann defendió terminantemente la aspiración de Rousseff a ser reelecta: “Lula no es candidato; la presidenta es nuestra candidata”, subrayó la jefa del gabinete.

“El año que viene todos estarán en campaña y lo que necesitamos ahora es trabajar cada vez más, como el pueblo trabaja y sufre el día a día para cumplir sus compromisos; debemos honrar nuestros cargos porque no es digno especular para quien tiene un cargo público”, agregó Hoffmann.