Brasilia. La Fuerza Aérea Brasileña (FAB) preferiría comprar sus nuevos aviones cazas a Suecia, contraponiéndose a la voluntad del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que favorecería a las aeronaves francesas, informó este martes un periódico local.

El acuerdo podría involucrar inicialmente más de US$4.000 millones y ha provocado una fuerte competencia entre fábricas aeronáuticas.

Un informe de la Fuerza Aérea presentado al ministro de Defensa, Nelson Jobim, afirma que la empresa sueca Saab presentó el mejor proyecto general entre tres finalistas, dijo el periódico local Folha de Sao Paulo.

En el informe figura en segundo lugar el caza F-18 de la estadounidense Boeing, mientras que el avión Rafale de la francesa Dassault Aviation ocupa el último lugar.

El gobierno brasileño dijo el año pasado que se encontraba en las fases finales de las negociaciones para comprar unidades del Rafale.

Las autoridades insistieron en que no habían tomado aún una decisión final, tras ser acusadas por críticos de acortar demasiado el proceso de ofertas.

Lula aseguró que él tendrá la palabra final y que su decisión será política y estratégica.

Brasil y Francia firmaron un acuerdo estratégico de defensa por miles de millones de dólares, que contempla el ensamblaje de helicópteros en Brasil y submarinos tanto convencionales como impulsados por energía nuclear.

Brasil busca una generosa transferencia de tecnología y realizar ensamblaje a nivel local como parte de un contrato para comprar 36 cazas. El acuerdo podría ampliarse posteriormente para la adquisición de 100 aeronaves.

El caza Gripen NG de Saab tendría menores costos de compra y mantenimiento y permitiría que sea transferida más tecnología a Brasil, dijo la FAB en su informe, según Folha.

A diferencia del Rafale, que es un producto terminado, el Gripen NG sería desarrollado con participación brasileña, añadió la Fuerza Aérea.

La revista de noticias Veja informó esta semana que Jobim le dijo a amigos que no se tomaría una decisión en el tema antes de que salga de su cargo en abril para presentarse como candidato en las elecciones generales de octubre.

Brasil ha estudiado por más de una década cómo renovar su antigua flota de cazas.

La Fuerza Aérea declinó a realizar comentarios y el Ministerio de Defensa no estuvo inmediatamente disponible para realizar declaraciones.