Brasilia, Xinhua. Los presidentes de Brasil, Dilma Rousseff, y de Paraguay, Horacio Cartes, coincidieron este lunes, tras una reunión en Brasilia, que los dos países quieren retomar sus lazos de cooperación en todos los niveles y fortalecer la alianza histórica en el ámbito regional.

Los mandatarios estuvieron reunidos por poco más de una hora en el Palacio de Planalto, en la primera visita oficial del paraguayo a Brasil desde que asumió el cargo en agosto pasado.

En declaración a la prensa tras la reunión, Rousseff destacó que se trata del tercer encuentro bilateral, destacando que Paraguay abriga la tercera mayor comunidad brasileña en el exterior y que los dos países comparten la planta hidroeléctrica de Itaipú.

"El presidente Cartes trajo informaciones importantes sobre el estado avanzado de las obras de línea de transmisión de Itaipú a los alrededores de Asunción, con inauguración prevista en noviembre", subrayó Rousseff.

El proyecto, financiado por el Fondo de Convergencia Estructural del Mercosur, va a permitir atracción de inversores a Paraguay, la industrialización e integración de cadenas productivas.

"Hablamos también de nuestras políticas sociales, estamos en un camino común de reducir las desigualdades con los programas Bolsa Familia y Brasil Sin Miseria en Brasil y el Generando Oportunidades en Paraguay", señaló.

Rousseff agradeció la reciente regularización de miles de inmigrantes brasileños en Paraguay, lo que calificó de un ejemplo de tratamiento civilizado a la cuestión de la inmigración.

"Conversamos sobre la construcción de nuevo puente entre los dos países sobre el río Paraná, y hablamos bastante sobre integración logística en hidrovías, rodovías y ferrovías para transportar nuestra producción agroindustrial", afirmó.

Con relación a la situación del Mercosur, Rousseff manifestó su expectativa de que se normalice la participación paraguaya en el bloque.

"Reiteré la importancia que Brasil da a la participación de Paraguay, consideramos que esa participación tiene un significado muy importante en este momento y espero que seamos capaces de integrarnos desde la Patagonia al Caribe, me estoy refiriendo a Venezuela, lo que nos tornará mucho más fuertes", subrayó.

"Paraguay será siempre ser un socio estratégico de Brasil, juntos estaremos a la altura del desafío de profundizar la integración regional", concluyó la líder brasileña.

Paraguay había sido suspendido del Mercosur -bloque que integran además Argentina y Uruguay- a fines de junio de 2012 tras la destitución del presidente Fernando Lugo, pero con la asunción de Cartes estarían dadas las condiciones para normalizar la situación.

Venezuela, a su vez, fue incorporada en julio del año pasado aprovechando la suspensión de Paraguay, el único país del bloque sudamericano cuyo Parlamento se oponía sistemáticamente a aceptar el ingreso de la nación bolivariana.

El gobierno paraguayo, a instancias de su Congreso, considera ilegal el ingreso de Venezuela (que ejerce actualmente la presidencia pro tempore del bloque) lo que se constituyó hasta ahora en el único obstáculo a regularizar la situación de su país en el bloque.

Por su parte, Cartes agradeció efusivamente "la calidez y su preocupación con Paraguay" de la mandataria brasileña desde que el paraguayo fuera electo en las elecciones de abril pasado.

Sin especificar cuáles serán los próximos pasos con relación a la situación de su país en el bloque sudamericano, reivindicó la "necesidad de estar en familia en el Mercosur".

Dijo que solicitó a Rousseff ayuda en la lucha contra la pobreza, y comentó que la presidenta puso a disposición de su gobierno todo lo que había sido hecho por Brasil en esa materia.

En varias oportunidades expresó su agradecimiento a los llamados "brasiguayos", los brasileños que se instalaron en Paraguay para realizar actividades agrícolas desde hace cuatro décadas.

"Tengo el mayor cariño y admiración por los brasileños que apoyaron a mi país. Se quedaron los más valientes, tuvieron que enfrentar muchas adversidades. Negar a ellos que fueron los grandes maestros en la actividad agrícola sería callar sobre la verdad. Hicieron historia en la agricultura de Paraguay", enfatizó.

Afirmó que Brasil y Paraguay supieron dejar atrás dificultades en el pasado, como problemas fronterizos, y que los dos gobiernos harán juntos "mucho más de lo que podemos escribir en los papeles".

"Paraguay quiere paz, sabemos que tenemos atractivos. Paraguay no quiere pedir limosna. Paraguay tiene un crédito que no tenía, queremos sentarnos en la mesa grande para discutir los temas importantes con los países amigos", afirmó.