Londres. Los británicos votaban este jueves en lo que se pronostica será la elección más reñida desde 1992, con los conservadores de oposición luchando por convertir su ventaja en las encuestas en una mayoría amplia.

Los conservadores de centro derecha, encabezados por el ex ejecutivo de relaciones públicas David Cameron, han visto caer su ventaja en las encuestas desde comienzos de año, con los votantes aparentemente reacios a adoptar su llamado a un cambio luego de 13 años de Gobierno laborista.

En juego está cómo la economía británica podrá recuperarse de la recesión, y cómo el próximo Gobierno reducirá un enorme déficit presupuestario para desacelerar el incremento progresivo en la deuda del país.

Los mercados quieren un resultado claro y temen que un estancamiento pueda llevar a una parálisis política, entorpeciendo los esfuerzos para enfrentar el déficit, que se acerca a 11% del Producto Interno Bruto.

La ecuación se ha vuelto más compleja por un aumento en el apoyo a los liberales demócratas de centro, energizados por un sólido desempeño en los debates televisivos de su líder Nick Clegg, quién comparte con Cameron una relativa juventud y afabilidad.

El resultado más posible sería un Parlamento de 650 escaños en el que ninguno de los partidos tenga una mayoría clara. El Reino Unido no ha visto un resultado de este tipo desde 1974 y no tiene la tradición de formar coaliciones como sus vecinos en Europa continental.

¿Brown fuera? El Partido Laborista del primer ministro Gordon Brown ha mostrado cierta mejoría en las últimas encuestas y las particularidades del sistema parlamentario británico podrían llevar a que termine tercero en términos de repartición de votos y continúe siendo el mayor bloque en el Parlamento.

Ese escenario dejaría a los liberales demócratas controlando el balance del poder, con lo que podrán tratar de presionar en busca de una reforma electoral hacia un sistema más proporcional.

Clegg ha dicho que le sería difícil llegar a un acuerdo con Brown si los laboristas finalizan en tercer lugar, pero que no ha descartado trabajar con un líder laborista distinto, o con los conservadores.

Los liberales demócratas comparten la preocupación de los laboristas de que los recortes de gastos no deberían ser impuestos hasta que se haya establecido la recuperación económica y los laboristas están más abiertos a una reforma electoral que los conservadores.

Los últimos sondeos de Populus para el Times y de ComRes para ITV News/Independent indican que los conservadores tendrían 37% de la intención de voto, frente a 28% de los laboristas. Los liberales demócratas retrocedieron al tercer lugar en cuatro encuestas.

Los centros de votación abrieron sus puertas a las 06.00 GMT y las cerrarán a las 21.00 GMT. Las encuestas a boca de urna ofrecerán los primeros indicios sobre la dirección de los votos, y los resultados continuarán arribando desde distintas partes del país durante la noche y hasta el viernes.