Londres. El primer gobierno británico de coalición desde 1945 anunciará este miércoles sus principales objetivos políticos, poniendo el énfasis en enfrentar el déficit presupuestario récord que aqueja al país.

Los conservadores del nuevo primer ministro británico, David Cameron, y el más pequeño Partido Liberal Demócrata coincidieron este  miércoles en un acuerdo de coalición entre dos partidos de ideologías usualmente opuestas, lo que según los críticos conducirá a la inestabilidad en el futuro.

"Este va a ser un trabajo duro y difícil. Una coalición enfrentará todo tipo de desafíos. Pero creo que juntos podemos brindar el gobierno fuerte y estable que nuestro país necesita", afirmó Cameron en su primer discurso como primer ministro.

El acuerdo, alcanzado cinco días después de una elección que concluyó sin que un partido obtuviera una mayoría absoluta, puso fin a 13 años del laborismo de centro izquierda en el gobierno de la mano de Tony Blair y su sucesor, Gordon Brown.

La alianza tendrá que sanear las finanzas públicas, con un déficit presupuestario récord que supera 11% del producto interno bruto (PIB).

La coalición implementaría los planes de los conservadores de recortar gastos por 6.000 millones de libras esterlinas durante este año financiero, antes que lo propuesto por los liberales demócratas en su plataforma electoral.

"Creo que lo que hace (el acuerdo) (...) es balancear apropiadamente la necesidad de adoptar una acción agresiva para controlar el déficit (...) pero también para asegurar que la recuperación económica esté protegida", dijo el liberal demócrata David Laws, uno de los negociadores clave del pacto.

Los liberales demócratas también están celebrando luego de décadas a la sombra del laborismo y los conservadores.

"Por supuesto que existirán problemas, por supuesto que habrán desperfectos. Pero siempre haré lo mejor para probar que una nueva política no sólo es posible, también es mejor", dijo a la prensa el líder liberal demócrata Nick Clegg, quién será vice primer ministro.

Los mercados celebraron el acuerdo, con la esperanza de que un gobierno liderado por los conservadores de centro derecha actúe con rapidez para reducir el gasto.

Aunque los críticos sugirieron que la coalición será inestable, algunos mencionaron otros acuerdos similares exitosos.

"A nivel local este tipo de arreglos (...) se han estado llevando a cabo desde hace algún tiempo y parecen funcionar muy bien. No veo porque esto no podrá funcionar a gran escala", dijo Sir Moir Lockhead, presidente ejecutivo del operador de transporte británico FirstGroup.

¿Problemas en el futuro? Cameron, un ex ejecutivo de relaciones públicas de 43 años, asumió como primer ministro el martes por la noche, cuando Brown admitió haber fracasado en sus esfuerzos por llegar a un acuerdo con los liberales demócratas.

Cameron es el primer ministro más joven en casi 200 años.

Los liberales demócratas tienen más en común con los laboristas en términos políticos, pero las conversaciones para formar lo que los medios llamaron una "coalición de perdedores" rápidamente se vino abajo.

Políticos conservadores ocuparon los medios de prensa el miércoles por la mañana para enfatizar sus buenos lazos con sus nuevos socios.

"Formamos una excelente relación de trabajo entre los partidos (...) Creo que conduciremos el gobierno de esa misma manera", dijo William Hague, un ex líder conservador que será ministro de Relaciones Exteriores.

Los conservadores son el mayor partido en el Parlamento, pero quedaron a 20 escaños de una mayoría absoluta. Combinados con los liberales demócratas, ellos tendrán una mayoría de 76 escaños.

La oficina del primer ministro anunció este martes a última hora que habrá cinco liberales demócratas en el gabinete, entre ellos Clegg.

No se conoció los nombres de los otro cuatro, pero hay reportes de que Vince Cable, el respetado portavoz económico de los liberales demócratas, tendría un rol supervisando la banca y las empresas.

George Osborne, un amigo cercano y aliado de Cameron, se convertiría en el nuevo ministro de finanzas.

Algunos en el sector financiero han expresado dudas sobre Osborne debido a su falta de experiencia y porque asumirá una economía que emerge de la peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial.