Asunción, EFE. Al menos cien campesinos ingresaron este martes en las tierras de Curuguaty (nordeste de Paraguay), donde se produjo la matanza entre policías y labriegos en junio de 2012, para pedir la libertad de los compañeros que enfrentan un juicio penal por aquellos sucesos, señaló una fuente oficial.

Las personas ingresaron en la propiedad que se disputan el Estado paraguayo y la empresa Campos Morombí, de la familia del fallecido empresario Blas N. Riquelme, informó a Efe el comisario del departamento de Canindeyú, Atilio Ramón Ferreira.

Los manifestantes son integrantes de la Comisión de Familiares de Víctimas de Curuguaty que "reclaman la libertad de los detenidos que ahora mismo están en el juicio y la indemnización a los familiares de los fallecidos en el suceso de Campos Morombí", explicó el comisario.

La Fiscalía ha pedido enjuiciar a doce campesinos por homicidio doloso, asociación criminal e invasión de inmueble durante la audiencia preliminar del caso, que empezó el pasado 15 de julio y que continúa este martes en el Palacio de Justicia de Asunción.

El comisario dijo que no hay "ninguna persona armada en el lugar" y que ya informó al fiscal de turno del ingreso de los campesinos en los terrenos conocidos como Marina Cué (Tierras de la Marina, en guaraní) para "ver qué acción tomar".

Según la portavoz de la Comisión, Marina Paredes, hermana de uno de los fallecidos durante los enfrentamientos con la Policía del año pasado, unas 300 personas se encuentran en el lugar desde la madrugada de este martes.

"El presidente (Federico Franco) se comprometió a que en dos meses iba a solucionar el problema de Marina Cué y no lo hizo, queremos que liberen a los compañeros que están en la cárcel por invadir un inmueble ajeno, porque las tierras son del Estado", declaró Paredes a Efe.

La activista dijo que no están armados y que permanecerán en las tierras hasta que les indemnicen por la muerte de sus familiares, al tiempo que aseguró que dos patrulleras de la Policía pasaron por el lugar y los conminaron a abandonarlo o los sacarán "a la fuerza".