Caracas. El gobierno de Caracas rechazó las recientes declaraciones del presidente peruano, Alan García, sobre una presunta subordinación del gobierno de Bolivia al mandatario venezolano, Hugo Chávez.

El gobernante peruano dijo el fin de semana que su homólogo venezolano, ante la imposibilidad de intervenir en asuntos peruanos, "parece que hubiera delegado ese papel en un gobierno más cercano", en referencia a Bolivia.

"Los indignos comentarios del presidente García no hacen más que remitirlo a las viejas prácticas de las oligarquías del continente, en las que los mandatarios, lejos de servir a sus pueblos, dedicaban su tiempo al vicio, al ocio, y a la elaboración de intrigas para generar odio y desunión", expresó la cancillería en un comunicado.

El presidente boliviano, Evo Morales, lamentó a finales del año pasado que Perú se haya negado a extraditar a tres ministros bolivianos acusados de genocidio.

De igual manera, el mandatario venezolano ha criticado reiteradamente al gobierno de Lima por otorgar asilo a un grupo de opositores venezolanos, lo que ha tensado las relaciones entre ambas naciones.

"Preocupa al gobierno bolivariano que el heroico pueblo del Perú esté siendo deshonrado por un gobierno que, prostituyendo la figura del asilo, se ha dado a la tarea de convertir a esa hermana patria en una guarida de políticos corruptos y delincuentes prófugos de la justicia", acotó.

García dijo también que esperaba que Chávez no interviniera en las elecciones presidenciales del 2011 en Perú.

En los comicios del 2006, Chávez apoyó a la cara más visible de la oposición en Perú, el nacionalista Ollanta Humala, quien inquietó a los inversores al amenazar con dar un giro en las políticas de apertura económica del gobierno peruano.