Caracas. El presidente venezolano, Hugo Chávez, criticó a Estados Unidos y otros países que reconocieron al "presidente ilegítimo" de Honduras, meses después de que su aliado Manuel Zelaya fuera derrocado en un golpe de Estado condenado por la comunidad internacional.

Estados Unidos, Colombia, Panamá, Perú, Israel, Guatemala, Costa Rica y Taiwán están entre las naciones que han aceptado el cambio de mando en el país centroamericano, pese a que la OEA había advertido que no reconocería los comicios convocados por el régimen de facto.

Varios de esos gobiernos también denunciaron ante la Organización de Estados Americanos (OEA) la decisión de Venezuela de anular la señal en el cable del canal opositor RCTV, que ya fue sacado del aire en 2007.

"Estados Unidos, Colombia, Perú, Panamá y Canadá fustigaron en la OEA al gobierno de Venezuela por la suspensión de varios canales, dicen ellos, la dictadura en Venezuela. Pero estaban allá aplaudiendo estos mismos países la toma de posesión de un presidente ilegítimo de Honduras", dijo Chávez.

Sin embargo, Canadá no ha reconocido formalmente al nuevo mandatario hondureño, el conservador Porfirio "Pepe" Lobo, quien obtuvo casi 60% en las elecciones realizadas a finales de noviembre.

El mandatario socialista, tenaz detractor de Washington, ha utilizado el golpe en Honduras como punta de lanza para criticar al presidente Barack Obama, a quien acusa de seguir la misma línea "imperialista" en América Latina que sus predecesores.

La derrota de Zelaya en su lucha por retornar al poder ha sido un duro revés para la política internacional de Chávez, quien había asegurado que el bloque de países izquierdistas que lidera defendería a su aliado.

Los líderes del golpe, destacados políticos, militares, religiosos y empresarios hondureños, defendieron la defenestración de Zelaya -exiliado ahora en República Dominicana-, alegando que buscaba seguir los pasos del presidente venezolano para mantenerse en el poder.