Caracas. El presidente venezolano, Hugo Chávez, dijo el miércoles que no tiene que dar explicaciones a España, ni a nadie, ante las acusaciones sobre supuestos nexos de su gobierno con el grupo separatista vasco ETA y las guerrillas colombianas FARC.

El gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero solicitó explicaciones a Venezuela luego de que un juez español dijera el lunes que Caracas habría facilitado contactos entre ambos grupos armados, considerados terroristas por Estados Unidos y la Unión Europea, para atentar contra altos funcionarios colombianos en España.

"Yo, Zapatero, no tengo nada que explicar compañero, nada. Si usted quiere, pídale explicación a ese juez irresponsable de tu país", dijo el mandatario en cadena nacional de radio y televisión.

"No tengo nada que explicarle a Zapatero, ni a nadie en este planeta (...) más bien el jefe del gobierno español y el Rey de España deberían meter el ojo a su Poder Judicial", agregó el líder socialista.

Durante sus 11 años en el poder, Chávez ha sido recurrentemente acusado de simpatizar e incluso cooperar con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), con las que comparte una ideología marxista, así como otras fuerzas irregulares como el libanés Hezbollah.

Estas denuncias se intensificaron tras la incautación por parte del gobierno colombiano de un computador en una incursión en territorio ecuatoriano en el 2008, en el que supuestamente existirían pruebas sobre la relación entre las FARC y Chávez.

El mandatario siempre ha negado estas acusaciones y las vincula a una campaña promovida por Washington para desprestigiar su "revolución bolivariana", asegurando que los datos obtenidos en ese equipo, que habría pertenecido al líder rebelde Raúl Reyes, fueron manipulados por Bogotá.

"Este es un gobierno que no apoya a ningún movimiento terrorista, ni apoyará. Lo nuestro es la paz, la amistad", aseveró mientras encabezaba un acto de vacunación masiva en una barriada pobre de la capital venezolana.

Sin embargo, Chávez ha alimentado estos señalamientos honrando en público la memoria de destacados guerrilleros caídos en combate, pidiendo el estatus de beligerancia para las FARC y permitiendo la inauguración en Caracas de una estatua en memoria de Manuel Marulanda "Tirofijo", el legendario dirigente de la guerrilla colombiana fallecido en el 2008.

Un auto del juez de la Asamblea Nacional Eloy Velasco señaló que en estos encuentros, uno de ellos en el 2007, los insurgentes colombianos habrían pedido apoyo logístico al grupo vasco para atentar contra altos cargos colombianos de visita en España, como el presidente Alvaro Uribe.

Velasco pidió el arresto de 13 personas vinculadas a las FARC y ETA, incluyendo un ciudadano de origen español que trabaja para el Gobierno venezolano, basándose en información obtenida en el computador de Reyes, quien fue número dos de las FARC hasta su muerte en el 2008.

Chávez dijo que habló con el canciller español, Miguel Angel Moratinos, quien le habría explicado que el gobierno de Zapatero no tiene nada que ver con la acusación.

La guerrilla colombiana ha matado a miles de personas en décadas de lucha armada para hacerse con el poder en el país cafetalero, principal productor mundial de cocaína.

Euskadi Ta Askatasuna (ETA), que significa País Vasco y Libertad en euskera, ha asesinado a casi un millar de personas en su lucha por la independencia de España desde hace más de 30 años.

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