Santiago. Los chilenos votarán el domingo por un nuevo presidente en una reñida elección, donde un multimillonario de derecha llega con una estrecha ventaja sobre el candidato oficialista que luchará por mantener vivo al bloque de centroizquierda que lleva dos décadas en el poder.

En la que se espera sea la más ajustada segunda vuelta en los últimos años, Sebastián Piñera, dueño de una fortuna de US$1.000 millones según Forbes, podría convertirse en el primer presidente de derecha democráticamente electo en Chile en medio siglo.

Piñera, quien ha dejado abierta la puerta a contar con colaboradores que trabajaron con la dictadura de Augusto Pinochet, entre 1973 y 1990, llegó primero en los comicios de 13 de diciembre y se medirá con el ex presidente Eduardo Frei.

Ambos candidatos cerraron la noche del jueves sus respectivas campañas. Mientras el representante oficialista se trasladó a un popular barrio de Santiago, donde contó con el apoyo del ex presidente Ricardo Lagos, el postulante opositor realizó actividades en las ciudades de Valparaíso, Talca y Concepción.

Mientras Frei destacó el legado de la Concertación, Piñera insistió en la necesidad de que después de 20 años de gobierno es necesario un cambio. En lo que coincidieron fue en llamar a los votantes a no anular o dejar la papeleta en blanco.  

Desgaste. La coalición de centroizquierda Concertación dio prosperidad económica y desarrollo social a Chile tras la dictadura de Pinochet, quien murió en 2006, pero en los últimos años ha sufrido desgaste y divisiones internas.

La actual mandataria, Michelle Bachelet, está terminando su período con la mayor aprobación ciudadana desde que en 1990 se iniciaron los gobiernos de la Concertación, pero su popularidad no se ha traspasado a Frei, quien gobernó entre 1994 y 2000.

Piñera, de 60 años y quien propone mayores incentivos a los privados, ha pedido una oportunidad para "demostrar que las cosas las podemos hacer mejor".

Frei, de 67, ha dicho que seguirá adelante con los planes de protección social que impulsó Bachelet y que quiere extender a la enorme clase media.

"Estamos hablando de proyectos distintos, miradas distintas a la sociedad, y por eso es que yo soy una convencida que no da lo mismo quien gane el domingo y no da lo mismo quien gobierne", dijo Bachelet este jueves en una entrevista con Radio Cooperativa. Frei "garantiza la continuidad de mi Gobierno", añadió.

Lucha voto a voto.  Una proyección de la encuestadora MORI difundida esta semana otorgó a Piñera 50,9% de las preferencias para la elección del domingo y a Frei 49,1%.

El sondeo de MORI, que indicó que la diferencia entre ambos sería de unos 125.000 votos, acortó dramáticamente la holgada ventaja que mostró el empresario en anteriores encuestas.

En la primera vuelta en diciembre, Piñera obtuvo 44% de los votos y Frei casi 30%. Un tercer candidato que no pasó al balotaje, el independiente de izquierda Marco Enríquez-Ominami, obtuvo 20%.

Enríquez-Ominami, hijo de un guerrillero asesinado durante la dictadura y quien renunció a la Concertación para lanzar su candidatura, respaldó tibiamente a Frei, al decir que votaría por él, pero sin nombrarlo directamente y dejó a sus partidarios en "libertad de acción".

"Tengo la impresión que la gente ya tomó su decisión, con o sin Enríquez-Ominami", dijo Robert Funk, analista y profesor de Ciencias Políticas del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile (INAP). "Mi sensación es que la probabilidad es que gana Piñera, pero claramente está demasiado estrecho", agregó el analista.

Aunque se trataría de uno de los mayores hitos en Chile desde el plebiscito de 1988, que dijo "no" a una continuidad de Pinochet y abrió las puertas a la Concertación, Chile estaba en calma antes de la elección.

Los analistas coinciden en que gane Piñera o Frei no se esperan grandes cambios en la conducción que ha hecho de Chile la economía de menor riesgo crediticio en América Latina.

"Creo que Chile está preparado para que gane uno u otro, que igual gane quien gane no se va a detener el tránsito el domingo", dijo Héctor Soto, abogado, periodista y columnista.

El nuevo presidente asumirá el 11 de marzo y los analistas dicen que recibirá una economía en recuperación que le ayudará a bajar las tasas de desempleo, que subieron debido a la recesión del año pasado por la crisis global.