Pekin. Lentamente, China está sumándose a la política de Rusia y de cuatro potencias de Occidente para apoyar la aprobación de nuevas sanciones de Naciones Unidas contra Irán por su programa nuclear, pero Pekín quiere que la nueva medida sea débil.

El avance, opinan diplomáticos y analistas occidentales, se produjo esta semana después que China terminara con meses de demoras al acordar su ingreso a los diálogos con las otras cinco potencias sobre la redacción de una nueva resolución de sanciones contra Irán, que será presentada ante el Consejo de Seguridad de la ONU.

Pero la batalla por el apoyo total de China y Rusia, que tienen estrechos lazos comerciales con Irán, recién ha comenzado.

"El que China acordara comprometerse es un éxito", dijo Mark Fitzpatrick del Instituto Internacional para Estudios Estratégicos. "No creo nadie esté haciendo apuestas sobre cuánto durará este proceso. Pero parece que ya no es un tema de 'si', sino de 'cuándo'", agregó.

Diplomáticos de los seis países involucrados en las negociaciones - Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania, China y Rusia - dicen que las cuatro potencias occidentales querrían una resolución el mes próximo, de cara a una conferencia de un mes de la ONU sobre un Tratado de no Proliferación nuclear en mayo.

Pero reconocieron que las negociaciones probablemente se arrastren hasta junio, debido en mayor parte al deseo de los chinos y los rusos de diluir cualquier medida punitiva propuesta. Aunque Moscú apoya la idea de sanciones, quiere que se concentren en el programa nuclear de Irán.

"(China) sabe que Estados Unidos y otras potencias están desesperadas por incluir a China como parte de una postura unificada. Eso le da a China mucho margen para maniobrar", dijo Shi Yinhong, profesor de la Universidad Renmin en Pekín.

China y Rusia, como Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia, tienen poder de veto en el Consejo de Seguridad.

China valora lazos de EE.UU. El Grupo Internacional de Crisis (ICG, por su sigla en inglés) dijo en un reciente reporte que las tácticas de demora de China le dan ciertos beneficios a Pekín.

"No obstante, si Rusia finalmente apoya las sanciones, China probablemente se una para evitar aislamiento diplomático", decía el reporte. "Pese a los recientes problemas en la relación chino-estadounidense, China aún valora más esos lazos que sus relaciones con Irán", aseveró.

Rusia y China han estado presionando a Irán en privado. Diplomáticos occidentales dijeron a Reuters que las dos potencias reprendieron a Teherán a comienzos de este mes, diciendo que querían que acepte una oferta de combustible nuclear respaldada por la ONU y que cambie su política nuclear.

Ambos países respaldaron tres resoluciones anteriores el 2006, 2007 y el 2008 imponiendo sanciones limitadas contra Irán: prohibiciones de viajes y congelamientos en activos contra algunos ciudadanos y firmas relaciones a los programas nucleares y de misiles de Teherán.

Pero lo hicieron luego de intentar reducir las medidas propuestas a un punto en que algunos analistas y diplomáticos dijeron que las sanciones de la ONU eran en gran medida simbólicas.

Sin embargo, Estados Unidos, la Unión Europea y sus aliados implementaron agresivamente muchas de esas medidas, poniendo en listas negras a muchos de los principales bancos iraníes y presionando a grandes firmas occidentales a retirarse de la república islámica.

Según diplomáticos occidentales eso ha perjudicado a Irán más de lo esperado. Y si el consejo impone más sanciones sobre Irán, la UE probablemente aprobaría sus propias sanciones, implementando medidas que vayan más allá de cualquier sanción de la ONU, según diplomáticos europeos.