Pekín. En lo que amenaza convertirse en un nuevo foco de conflicto en las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y China, el gobierno del gigante asiático condenó este miércoles la confirmación de que el presidente Barack Obama se reunirá con el líder tibetano Dalai Lama.

El portavoz de la cancillería china, Ma Zhaoxu, afirmó que "China se opone firmemente a la visita del Dalai Lama a Estados Unidos y a que el líder estadunidense tenga contacto con el Dalai Lama".

Y enfatizó que "esta posición es consistente y clara", indicó Milenio.

Si bien Estados Unidos reafirmó que considera el Tíbet como "parte de China", Pekín advirtió que la Casa Blanca debe "reconocer el carácter muy sensible de la cuestión tibetana" y pidió a las autoridades estadunidenses que "lo gestionen de manera apropiada para evitar que haya más impacto en las relaciones bilaterales".

El asunto del Tíbet puede ser un nuevo revés diplomático entre ambas naciones, en medio de polémicas como el "caso Google" y la venta de armas a Taiwán, que provocó la suspensión de los lazos militares bilaterales.

Previamente el vocero presidencial de EE.UU., Bill Burton, apuntó que Barack Obama le comunicó el año pasado a los líderes chinos que se reuniría con el Dalai Lama, "y él pretende hacerlo", agregó.

El Dalai Lama planea viajar a Estados Unidos a partir del 16 de febrero, para hacer una visita de 10 días.